¿Por qué la letra X representa un beso en inglés? ¿Por qué la letra X representa un beso en inglés?

¡Volvamos a las cartas! Emails firmados con besos, abrazos, cariños. ¿Por qué en Estados Unidos firman con 'kisses' o xxx?

Un poco de historia

Las XXX que se agregan en inglés a las tarjetas del día de San Valentín y a las cartas de amor, con o sin su compañero OOO, comenzaron a usarse no como símbolo de afecto, sino como sustitutos de las firmas, en la Edad Media, cuando la mayor parte de la población era analfabeta.
Sin embargo, las personas bien educadas, muy capaces de firmar sus nombres, también utilizaban la X, y este símbolo se encontró incluso en los documentos más importantes y formales: testamentos, contratos, escrituras y edictos. Aún los reyes y las reinas firmaban con la X como símbolo de buena fe: constituía un juramento de que los contenidos de un documento eran verdaderos.

En algunas culturas, la X se convirtió en un juramento vinculante; sin ella, un contrato o acuerdo se consideraba inválido y no vinculante, desde el punto de vista legal. No fue por casualidad que la X fue elegida como sustituto de la firma y, a diferencia de lo que suele creerse, su aceptación no se debió a que a los analfabetos les resultaba fácil de escribir. Su adopción, por cierto, está asociada al simbolismo cristiano.

La X era el signo de San Andrés, uno de los doce apóstoles: firmar con una X implicaba una garantía de que la persona cumpliría con su promesa en el nombre del santo. La X también estaba muy relacionada con Cristo. Esta letra se consideraba la representación visual de la Cruz del Calvario y de la Crucifixión y, además de ser una letra, es la primera letra de la palabra Cristo en griego, Christos. (Por supuesto, la letra griega es chi). 

¿Cómo se convirtió este símbolo legal y religioso en un símbolo romántico? 

En la Edad Media, para garantizar aun más la sinceridad de sus intenciones, las personas besaban su firma. Ese beso se hizo conocido como “el beso de la verdad” y, dado que el beso le otorgaba un cierre y un sentido de obligatoriedad a muchos acuerdos, dio lugar a otro dicho que, para muchos, tenía orígenes románticos: “sellado con un beso”. Con el paso del tiempo, la X perdió la connotación sagrada que tenía, gracias a los escribanos públicos, a la alfabetización y a los detectores de mentiras. 

El uso de la X llegó a su máximo nivel de popularidad a principios y mediados del siglo XX. Durante la Segunda Guerra Mundial, los ejércitos británicos y estadounidenses estaban tan alarmados por su uso constante que prohibieron a sus soldados colocar XXX en las cartas que enviaban a sus casas, dado que temían que los espías insertaran códigos secretos en esas sencillas marcas que en el pasado habían representado la verdad.

Elegí tu puntuación
Dejá tu comentario
Notas Relacionadas