Limpieza de las mascotas Limpieza de las mascotas

Si tenés un animal en casa, necesitás algunos truquitos para saber limpiar y prevenir las manchas que nuestros amigos suelen dejar.

1. Mi mascota ha defecado en la alfombra

Usá un limpiador eliminador de olores. Los accidentes pasan, y no sólo con los cachorros o los animalitos de más edad que están perdiendo el control. Hasta la mascota mejor entrenada puede tener un contratiempo. Seguí estos pasos para limpiar todo: 

1. Quitá con cuidado la parte sólida del excremento, con la mano metida en una bolsa de plástico dada vuelta (la parte interna hacia afuera). Luego ponela en su posición correcta para envolver el contenido.

2. Absorbé todo el líquido con papel de cocina.

3. Mojá el sitio del accidente con un limpiador enzimático eliminador de olores.

4. Enjuagá el remanente con agua para quitar todo rastro de aromas residuales, que pueden hacer que la mascota vuelva a usar el mismo lugar. 

Preparate para la próxima. Es mejor estar preparado para otro accidente sanitario: tené un kit de limpieza para mascotas listo en el armario o en el cuarto de servicio. Guardá allí toallas de papel, bolsas de plástico (para deshacerse de los sólidos y el papel usado), una esponja y el limpiador enzimático.

2. Mi mascota mojó la alfombra

Si es reciente, absorbé el líquido con papel de cocina. Después poné varias hojas sobre la zona. Cubrí el papel de cocina con papel de diario, con cuidado de evitar que la tinta ensucie la alfombra. Parate sobre los diarios por un par de minutos. La presión va a ayudar a que el papel de cocina absorba el líquido. Repetí el proceso con toallas de papel nuevas. 

A continuación, saturá la zona con un limpiador enzimático eliminador de olores. Este tipo de limpiador funciona incluso con manchas de orina viejas y secas. Enjuagá el área rociándola con agua limpia y secándola luego con papel de cocina. No uses limpiadores perfumados (champú, jabones o vinagre) en la alfombra. Los olores, como el de la orina, pueden atraer a tu mascota a orinar en el mismo lugar. 

3. Huelo orina de mi mascota, pero no puedo encontrarla

No siempre encontrarás un charquito recién formado. Las mascotas suelen entrar en una habitación, hacer lo suyo y salir tan sigilosamente como entraron. Vos podés no percatarte de nada hasta que tu nariz te lo advierte, y para entonces el charco puede estar seco e incluso —si es una alfombra oscura— invisible. Para evitar que tu mascota reincida debés quitar la orina vieja, pero antes tenés que descubrir dónde está. Usá este truco para encontrarla. Apagá todas las luces de la habitación. Ahora podés iluminar las manchas de orina viejas con una luz negra. La luz negra se vende en ferreterías y es una luz ultravioleta que hace que algunos compuestos brillen en la oscuridad, incluidos algunos que están presentes en la orina. Delineá las manchas con tiza o una cuerda, de modo de poder ubicarlas cuando vuelvas a prender las luces. A continuación limpiá todo el lugar como lo harías con una mancha reciente. 

4. Mi mascota sigue orinando en el mismo lugar de la alfombra

Limpiá bien y probá con más entrenamiento. Los perros y gatos son animales territoriales, pero no usan carteles ni cintas para marcar un lugar como propio. Lo marcan con pis. Lo hacen afuera, junto a un árbol o adentro, donde pueden arruinar pisos y alfombras y generar olores desagradables. Hay varias cosas que puede hacer para detenerlos. La más básica es quitar completamente todos los rastros de orina del área que han elegido marcar. Una vez que se haya absorbido la orina reciente, llevá el papel de cocina usado al área designada como “baño” de tu mascota, que puede ser una caja de arena o un sector del patio. Llevá a tu mascota al lugar y dejala que huela la orina allí. 

Si el animalito persiste en su hábito, considerá la opción de adquirir un producto repelente en una casa de productos para mascotas. Estas sustancias suelen tener un olor fuerte y se rocían sobre la zona que “marca” la mascota. Algunas son más fuertes —y más molestas para los humanos de la casa— que otras. Si tu gato decide repentinamente no usar las piedritas, puede ser que esté reaccionando a algún cambio. ¿Estás probando una marca de arena nueva? Si es así, volvé a la marca que utilizabas antes. ¿Tal vez la caja está más sucia que lo habitual? Limpiala. ¿Tenés un nuevo gato compartiendo la caja de arena? Pensá en comprar otra caja.

5. Los muebles están llenos de pelo de mi mascota

Aspiralo. El pelo de las mascotas puede ser un problema frustrante. Aparece en los sofás, en las sillas y, finalmente, encima de uno. Y es muy difícil de quitar. Primero, probá con la aspiradora y el accesorio de cepillo para pelusa. Este cepillo levanta hasta esos pelitos cortos y enrulados que se agarran a tus tapizados. 

También podés ponerte un guante de goma húmedo y frotar los almohadones con la mano. Esto hace que el pelo se apelotone y sea más fácil de quitar.  

Prevención de problemas

Cómo minimizar el mantenimiento de las mascotas

• Para evitar que entren la humedad y el barro a tu casa, llevá una toalla pequeña si vas a caminar con tu mascota bajo la lluvia o la nieve para secar las patas del animal cuando regreses.

• Para facilitar la limpieza de la comida derramada, usá cantidades generosas de papel de diario para cubrir la zona donde se alimenta tu mascota. (No hagas esto con un cachorro al que estás entrenando con un diario).

• Si un animalito se lleva comida fuera de su zona de alimentación habitual, traela de vuelta las veces que sea necesario hasta que tu mascota entienda el mensaje.

• Si bañás a tu perro en la bañera, cubrí el piso con toallas. Secá al animal lo más que puedas con las toallas y no abras la puerta del baño hasta que se haya sacudido toda el agua de encima.

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