Coronavirus: ¿cómo afecta a los perros y gatos el aislamiento? Coronavirus: ¿cómo afecta a los perros y gatos el aislamiento?

Amamos a nuestras mascotas y queremos que ellos estén bien también en momentos como estos. Conozca cómo ayudarlos durante la cuarentena.

¿Qué hacemos con los perros y gatos durante el aislamiento?


Desde el Programa Comunidad - Eje pequeños animales, de la Secretaría de Extensión de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UBA, proponemos mantener un canal de comunicación para compartir información acerca de la convivencia con  perros y  gatos durante el periodo de aislamiento preventivo y obligatorio por la Pandemia del Coronavirus.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) y la Asociación Mundial de Veterinarios de Pequeños Animales (WSAVA), hasta el momento no hay evidencia científica de que los  perros o gatos puedan transmitir el virus causante de Covid-19. Pero hay ciertas medidas que debemos tener en cuenta en estos días y para eso es importante que consultemos siempre con un veterinario que pueda orientarnos en cómo proceder.


Además, es importante que conozcamos las medidas locales de prevención y las recomendaciones del Ministerio de Ambiente  y Desarrollo Sostenible de la Nación  para con los animales de compañía:


1- Pueden ser sacadas afuera (no a pasear) solo por una persona.


2- La distancia de recorrida durante la salida  debe ser la mínima posible, en las inmediaciones de la casa.


3- Se debe llevar lavandina para echar sobre la orina, y sobre el lugar en el que se recogieron las heces del animal (*).


4- Durante el paseo se deben guardar las medidas de distanciamiento social y respetar las pautas de higiene recomendadas para las personas (1,5 m).


5- Al regresar es necesario desinfectar (**) las patas de las mascotas y luego lavarse bien las manos y cambiarse la ropa.
6-Los paseos deben hacerse a la mañana temprano y a la noche.
 

(*) Entendemos que esta práctica se relaciona con el mantenimiento de la limpieza y desinfección del espacio público y no porque exista evidencia científica que postule que heces y orina estén involucrados en la transmisión de este virus a las personas. 
(**) En caso de realizarlo, los especialistas sugieren emplear agua y jabón, secando después la zona y además no olvidarse de limpiar el morro y la cara del perro por su conducta de husmeo. Les recomendamos que consulten con el o la veterinario/a cuál es la mejor manera de llevar a cabo esta práctica. Llevar esto adelante podría requerir un tiempo de adaptación para los animales. Debemos recordar que su piel puede ser muy sensible a ciertas sustancias de limpieza y desinfección y que mantenerla húmeda puede producir patologías en esa zona. 


Aunque no esté mencionado en estas recomendaciones, los perros deben salir con correa, collar y chapita de identificación.
Estos días de aislamiento social preventivo y obligatorio tienen consecuencias directas en nuestro comportamiento y en el de nuestros animales. Nos encuentra más tiempo en casa y con muchas dudas que intentaremos ir despejando.
 

Como punto de partida debemos entender que perros y gatos son especies distintas y, como tal, tienen sus propias necesidades de tiempo, espacio, alimentación y socialización. Sus rutinas, al igual que las nuestras, se han modificado.
En el caso de los animales, algunos mantenían rutinas como los horarios de paseo, el momento en que se reencuentran con la familia al regresar del trabajo o la escuela, los juegos, los momentos de descanso y los lugares para hacerlo….todo eso cambió estos cambios pueden verse reflejados en su conducta. 
 


¿Qué sucede en casos donde tenemos un perro grande viviendo en un ambiente pequeño?

¿O varios perros conviviendo juntos en un ambiente diminuto, que estaban acostumbrados a pasar gran parte de su día paseando con algún paseador? ¿Qué sucede con los cambios de rutinas y la alimentación de nuestros animales convivientes cuando hasta nuestra rutina alimenticia ha cambiado? 
Podemos observar en ellos actitudes que antes no veíamos. Pueden encontrarse nerviosos, orinar o defecar en lugares que anteriormente no lo hacían, pedir más comida, entre otras cosas. En función de la situación actual y en respuesta a múltiples interrogantes que llegan, teniendo siempre presente que la convivencia humano-animal, al ser interespecie, representa un desafío, y buscando ser humanos responsables en estos aspectos, desde el Programa Comunidad sugerimos algunos consejos  para acercarnos a una mejor convivencia:


1. Generar rutinas de salida. Intentar sacarlo siempre en el mismo horario, siguiendo las recomendaciones del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación.

2. Generar momentos y espacios de juego. También pautar horarios para llevarlos a cabo. Presentar alternativas de juego diferentes cada 3 o 4 días. Los juegos deben ser cortos en tiempo, de no más de 10 minutos cada vez.

3. Debido al cambio en la rutina, puede aumentar la ansiedad. Para este punto en particular, la recomendación es no estar todo el tiempo pendientes de ellos.


4. No realizar cambios en la dieta sin hablarlo previamente con el veterinario.


5. Intentar no tomar contacto con ellos si estamos nerviosos o alterados.


6. No generar hábitos nuevos que después nos resulten incompatibles con la forma en la que buscamos convivir con ellos, por ejemplo, dejarlos subir como “permitido” durante este aislamiento a sillones, camas o permitirles comer en lugares distintos, cosa que después, en el retorno a la rutina no estamos dispuestos a tolerar. 


7. No acudir al veterinario, excepto por urgencias. Cada consultorio veterinario tiene un protocolo de atención, por eso es de suma importancia que se comuniquen antes de ir y sigan sus recomendaciones.
 

Sobre estos temas y otros puntos vinculados a la convivencia humano-animal-ambiente estaremos ampliando información por las redes del Programa Comunidad (IG @pcomunidadfcvuba), la Secretaría de Extensión (IG @extensionfcvuba - Facebook Secretaría de Extensión FCV UBA) y en esta página web.


La tenencia responsable, querer y cuidar a nuestros animales de compañía, significa también comprometernos a saber más acerca de la especie con la que convivimos y sobre todo en estos tiempos conocer  cómo impactan en ellos los cambios que también acontecen en nuestra vida diaria, y cuáles son las medidas que podemos tomar para disminuir su impacto.

Tomado del portal Facultad Ciencias Veterinarias de la UBA

Elegí tu puntuación
Dejá tu comentario
Notas Relacionadas