Datos curiosos para conocer -y entender- a su mascota Datos curiosos para conocer -y entender- a su mascota

Estos son algunos datos curiosos para lograr entender a perros y gatos y tener su cariño por siempre.

Los perros...

"Tus nervios tal vez me quieran hacer pelear".

Cuando un dueño de perros inseguro se acerca a un perro desconocido, puede que dé un tirón a la correa, lo que hará que las patas delanteras del perro se levanten del suelo. Esta postura resulta amenazadora para otros perros, y esa es la razón por la cual muchos reaccionan con hostilidad. Con el tiempo, un perro restringido por demás esperará esas reacciones de los perros que conoce, y los abordará con una actitud agresiva.


No siento culpa, nunca. 

Al igual que su inteligencia, la madurez emocional de los perros es similar a la de los niños pequeAl igual que su inteligencia, la madurez emocional de los perros es similar a la de los niños pequeños. “El niño de dos a tres años promedio tiene todas las emociones básicas, como alegría y tristeza, miedo, enojo, disgusto y sorpresa”, explica Coren. “Pero no experimentan emociones sociales complejas, como culpa, vergüenza y orgullo”. Cuando uno llega a su casa y descubre que el perro hizo un desastre, tiene la cola entre las patas y parece avergonzado, en realidad, solo tiene miedo del enojo de usted.


Pero sí siento celos.

Un grupo de investigadores comparó cómo reaccionaban los perros cuando sus dueños les prestaban atención o bien a un perro de peluche o bien a otro objeto inanimado, como un libro. Casi tres cuartos de los perros exhibieron un comportamiento celoso respecto del falso can, pero solo el 22 por ciento reaccionó mal ante el libro que miraba su dueño. Los científicos sospechan que los celos caninos datan de la época en la que los perros competían por la comida y por otros recursos.


Sueño más si soy un perro grande. 

Los perros pequeños tienen sueños más cortos y frecuentes que los perros grandes. Uno puede darse cuenta si mira dormir a su perro: “Cuando empiezan a soñar, su respiración se vuelve irregular y uno puede ver que los ojos se mueven de un lado a otro debajo de los párpados cerrados”, explica Coren. Los perros "miniatura" pueden tener cinco o seis sueños de un minuto cada 90 minutos, pero un San Bernardo es más probable que tenga un sueño de cuatro minutos cada 45 minutos. Los investigadores lo saben porque escanean el cerebro de los perros al igual que hacen con el nuestro.


Puedo detectar el cáncer. 

Muchos estudios demostraron que los perros pueden detectar si una persona padece ciertos tipos de cáncer, incluido el de mama, de colon, de pulmón, de ovarios, de próstata y de piel. ¿Cómo? Oliendo el aliento, la orina o la sangre de una persona. Gracias al agudo sentido del olfato que tienen los perros, los científicos creen que los canes pueden detectar compuestos orgánicos volátiles que emanan de las células cancerígenas. Lamentablemente, los perros no han demostrado ser confiables para hacer diagnósticos: al poco tiempo se aburren y pierden el interés en oler muestras después de las personas.

Los gatos...

Me importa lo que pensás. 

Para un estudio publicado en la revista Animal Cognition en 2015, los investigadores armaron un escenario desconocido y un poco tenebroso (para un gato): un ventilador eléctrico con lazos atados. Cuando los gatos entraban en la habitación con sus dueños, el 79 por ciento miraba de un lado a otro, de la persona al ventilador, lo que indicaba que estaban tratando de detectar si el humano tenía miedo. A la mitad de los dueños, se les pidió que actuaran con confianza y se acercaran al ventilador, y a la otra mitad se le dijo que se comportara de manera nerviosa y se alejara del ventilador. Los gatos cuyos dueños parecían atemorizados dirigieron la mirada a la salida de la habitación de manera mucho más significativa que la otra mitad.


Pero puede que te trate como si no estuvieras. 

En un estudio reciente, un grupo de investigadores japoneses descubrió que los gatos reconocen su propio nombre. Más allá de quién les estuviera hablando, la mayoría de los gatos reaccionó de la misma manera: moviendo la cabeza o levantando las orejas cuando se pronunciaba su nombre, describieron los investigadores. Por eso, si Pelusa no se acerca cuando usted la llama, es probable que lo esté ignorando.


Soy resentido. 

Su amigo felino no solo se acuerda del sonido del abrelatas y del ruidito que hace su juguete favorito, también recuerda quién lo mojó con una pistola de agua para alejarlo de la mesa. “Los gatos no perdonan, y una vez que se dan cuenta de que una persona les provoca ansiedad o los lastima, se alejan”, dice Bradshaw.


No estoy tratando de hacerte enojar. 

Los gatos están estirándose, elongándose, quitándose células muertas de las garras y marcando territorio al arañar los muebles, de acuerdo con la organización Humane Society. También hay un motivo detrás de que orinen en nuestros muebles: a diferencia de nosotros, encuentran el aroma reconfortante y orinan para sentirse más seguros en una situación estresante. “Los gatos son maniáticos del control”, le dijo Cathy Lund, una veterinaria de felinos de Providence, Rhode Island, al portal petmd.com. “Les gusta sentir que están a cargo”.

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