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El traspaso de regalos de mano en mano es una tarea muy delicada. Para llevarla a cabo con éxito, seguí estas ocho reglas.

  • Regalá siempre objetos de calidad en el momento oportuno. No recicles regalos solamente para sacarte de encima algo que te parece espantoso o inadecuado. El regalo debe ser útil y adaptarse al gusto y estilo del nuevo destinatario. Un regalo reciclado perfecto es aquel que sabés con certeza que le va a encantar a la persona que lo reciba.
  • Controlá que no haya pistas delatoras. No hay nada peor que encontrar trozos de cinta adhesiva vieja, restos de papel de regalo o una tarjeta escondida dentro del paquete con una dedicatoria a tu nombre. Y jamás regales a otro algo que ya hayas usado o estrenado.
  • No regales comida. Antiguas botellas de vino, bebidas espirituosas y hasta champagnes pueden ser buenos regalos reciclados si limpiás los envases y los envolvés nuevamente con delicadeza, pero cuidado con los licores a base de crema ya que pueden echarse a perder con el paso del tiempo. Evitá regalar chocolates viejos porque pueden estar duros y con manchas blancas o, lo que es peor aún, pueden tener gusanos. Los aceites artesanales en botellas de vidrio, si bien tienen un aspecto encantador, con el tiempo se ponen rancios. Y cualquier producto comestible que provenga de viejas canastas de regalos puede resultar peligroso si se consume luego de la fecha de vencimiento. Por lo tanto, la regla general en este punto es: ¡no regales productos comestibles!
  • No reutilices regalos chistosos. Los regalos divertidos o bromas pueden ser extremadamente graciosos o simplemente resultar de mal gusto, según el sentido del humor del destinatario. Pero el problema al intentar reutilizarlos es que, si bien el efecto del regalo puede haber desaparecido para vos, el recuerdo quizás no. Particularmente en el entorno familiar, el impacto puede perdurar durante años. ¿Quién puede olvidar el frasco de cerámica para galletitas con forma de cerdo que gruñe, el destapador de botellas de cerveza que sorprende con un sonido a eructo o el pez cantante para colgar en la pared? Entonces, salvo que estés seguro de que el destinatario no tiene vinculación alguna con el círculo de conocidos de quien hizo originalmente ese regalo, no conviene arriesgarse.
  • No reutilices regalos artesanales o hechos en casa. No importa cuán espantosa te resulte esa manta verde y violeta que tejió tu cuñada para tu hijo recién nacido, la hizo con amor. Volver a regalar algo hecho especialmente para vos puede herir profundamente los sentimientos de otras personas si te descubren. Los regalos únicos en su género como las pinturas, objetos de cerámica, artesanías en madera y marcos, particularmente si fueron hechos por niños, se deben conservar sin importar lo horribles que puedan ser.
  • Cuidado con el amigo “no tan invisible”. La fiesta anual de la oficina puede ser un hervidero de regalos reciclados, pero cuidado: si bien en el juego se supone que el amigo que regala es secreto, las personas igualmente hablan y comentan. Si tu amigo invisible ha contado a todos el hermoso regalo que te va a hacer y luego el objeto aparece sobre el escritorio de otra persona, las cosas se pueden poner feas. Si planeás reutilizar regalos de la oficina, hacelo dentro del entorno de tu familia y viceversa.
  • No olvides que los regalos deben ser adecuados a la edad y el género del destinatario. Si bien hay algunas excepciones, en general a los hombres no les gusta recibir velas aromáticas ni jabones y habitualmente a las mujeres no les entusiasma mucho que les obsequien jarros de café decorados con frases chistosas. Cuando reutilices regalos que sean juguetes, juegos de mesa, videojuegos, CD y DVD, aún cuando sean nuevos, también tenés que tener muy presente qué edad tiene el destinatario y si es hombre o mujer. Y nunca regales juguetes con baterías incluidas, ya que las baterías viejas se pueden descomponer.
  • Nunca recicles regalos delante de los niños. Envolver regalos reciclados con niños presente es un riesgo inmenso. Pueden delatarte públicamente sin darse cuenta al decir algo así como: “¿Papá no te había regalado uno igual el año pasado?”. Es bueno enseñarles que regalar sus juguetes usados y en buen estado a otros niños es una gran idea en este momento del año, pero no querrás mostrarles que pueden simplemente envolver un objeto viejo y transformarlo en un regalo para un familiar o un amigo.

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jose luis

me parece muy infantil esta nota!!

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natalia

Gracias por las sugerencias!

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Elva Natalia

Muy buenas sugerencias.

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delia elvira

muy buenos

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Dori

Gracias por los consejos!!!

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ROSA

buenisimo!

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Blas agustín

Buenos consejos

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Arturo Alejandro

Buena

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Elva Natalia

Buenísimo!

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