Imagen Imagen

Las fiestas de fin de año suelen estar llenas de momentos divertidos, personas queridas, recuerdos inolvidables… y algunas veces también pueden ...

Dolor abdominal:
La mayoría de los dolores abdominales dura poco tiempo y es generada por una indigestión o una leve intoxicación con alimentos. Un dolor abdominal agudo puede ser resultado de una lesión o indicar una afección más grave que afecta al sistema digestivo, urinario o reproductivo, en el caso de las mujeres. Los dolores abdominales persistentes o intensos necesitan atención médica de urgencia. Lo mejor es obtener la mayor cantidad de detalles posible.

Qué hacer ante un dolor abdominal:
1. Poné cómoda a la víctima: sentada o recostada. De ser necesario, usá almohadas. Conseguí un recipiente si siente náuseas.
2. Dale una bolsa de agua caliente envuelta en una toalla y que la sostenga sobre su estómago.
3. Llamá a un médico si tenés dudas acerca del estado de la víctima. Prestá atención al grado de consciencia, la respiración y el pulso. Llamá al servicio de emergencias si el dolor de la víctima es muy fuerte, vomita o tiene fiebre. Controlala hasta que llegue la ayuda. Si se trata de un niño, llamá enseguida al médico si sufre un dolor agudo y constante durante una hora o más y su abdomen está inflamado.
4. Si sospechás que la víctima tiene una enfermedad o lesión grave, no le des nada para comer ni beber. Tampoco les des analgésicos, ya que es posible que necesite anestesia.

Dolor de cabeza
El dolor de cabeza es muy frecuente, en general debido al estrés o la tensión; sin embargo, un dolor intenso y repentino precedido de un golpe en la cabeza puede indicar una lesión potencialmente letal. Tené en cuenta que el dolor de cabeza puede aparecer horas o días después de un golpe. Si no fue ésta la causa del dolor, podría ser una afección grave como un accidente cerebrovascular, meningitis, intoxicación con monóxido de carbono o migraña.

Qué hacer ante un dolor de cabeza fuerte:
1. Cuando una víctima tenga un dolor de cabeza intenso y repentino, establecé la causa para descartar una enfermedad o lesión grave.
2. Sentá a la víctima y colocale una compresa fría sobre la cabeza. Esto puede aliviar el dolor y seguramente reduzca la inflamación y el hematoma en caso de un golpe.
3. Si la víctima es propensa a dolores de cabeza por tensión o sufre migrañas, puede tomar analgésicos comunes o medicación para la migraña, según lo indicado por el médico.
4. Nunca le des aspirinas a un niño menor de 16 años ya que pueden generar el síndrome de Reye, una enfermedad inusual pero potencialmente mortal.
5. Controlá el estado de la víctima. A veces, las señales de lesión grave en la cabeza no se evidencian de inmediato. Llamá al servicio de emergencias si observás cualquier síntoma extraño.
 
Intoxicación por drogas y alcohol
La intoxicación por drogas y alcohol puede derivar del consumo excesivo o una sobredosis de medicamentos. Por ejemplo, las pastillas para dormir son una causa común de sobredosis. El efecto varía según lo que se consume. Puede haber hiperactividad o alucinaciones, inhibición de las funciones corporales, especialmente el sistema nervioso, por lo que existe el riesgo de pérdida del conocimiento. Las drogas actúan en el cerebro y el sistema nervioso y cambian el nivel de consciencia o estado de ánimo. Una víctima puede tomar más de un tipo de droga, lo que puede complicar los síntomas.

Qué hacer ante una intoxicación por alcohol:
1. Poné cómoda a la víctima. Si está consciente, ayudala a ubicarse en una posición cómoda. Envolvela en una manta para protegerla del frío. El alcohol dilata los vasos sanguíneos, por lo que aumenta el riesgo de hipotermia.
2. Revisá a la víctima para ver si tiene lesiones y tratalas. Si se cayó, revisala para detectar si se ha producido una lesión en la cabeza.
3. Monitoreá a la víctima. Si está consciente, controlala hasta estar seguro de que se haya recuperado. Si pierde el conocimiento, llamá al servicio de emergencias. Revisá el grado de consciencia, respiración y pulso mientras esperás al médico. Prestá atención a cualquier cambio que observes.

Qué hacer ante una intoxicación por drogas:
1. Poné cómoda a la víctima. Preguntale qué consumió; tené en cuenta que puede perder el conocimiento en cualquier momento.
2. Llamá al servicio de emergencias e indicá al operador que sospechás de una intoxicación por drogas e informale cualquier detalle.
3. Tratá las lesiones si se lastimó.
4. Controlala mientras llega el servicio de emergencias. Prestá atención a cualquier cambio.
5. Si la víctima vomita, intentá tomar una muestra o mostrale al personal médico cuando llegue. De la misma manera, si no sabés lo que tomó, buscá envases cercanos para identificar las drogas o preguntale a algún testigo.
6. No toques agujas cerca de la víctima porque hay riesgo de infección; se deben desechar de forma higiénica.

En cualquier caso, si una víctima está perdiendo el conocimiento, llamá al servicio de emergencias lo antes posible. Lo ideal sería pedirle a otra persona que llame mientras vos la cuidás.

Vómitos
Generado por una irritación del sistema digestivo, el vómito puede deberse a una infección viral o bacteriana, o a parásitos. Si se prolonga, puede producir deshidratación; el riesgo es mayor cuando los vómitos están acompañados por diarrea. Lavate las manos antes y después de asistir a una víctima que tiene vómitos o diarrea. La mayoría de los casos de vómitos son leves, pero si los síntomas son graves, si se trata de un niño o una persona mayor o si el paciente tiene otra enfermedad, es necesario un tratamiento hospitalario. Tené en cuenta que las náuseas, los vómitos y el cansancio son comunes durante la primera etapa del embarazo. Por otro lado, si fuera una infección, como la gastroenteritis, suelen ser altamente contagiosas, de modo que es muy importante la higiene personal.

 

Qué hacer ante casos de vómitos:

1. Poné cómoda a la víctima y tranquilizala. Ofrecele una toalla para limpiarse el rostro.
2. Procurá que la persona se hidrate. Dale agua después de que haya vomitado y asegurate de que beba en sorbos y muy lentamente ya que podría vomitar de nuevo.
3. Aumentá la dosis de líquido gradualmente. El agua es suficiente, pero también podés ofrecerle alguna bebida con sales de rehidratación o jugo de frutas sin azúcar.
4. Cuando la víctima comience a tener apetito, alimentala gradualmente, ofrecele pequeñas cantidades de alimentos fáciles de digerir. Intentá con pastas, arroz o pan durante las primeras 24 horas. Si los vómitos persisten o vuelven a aparecer o hay otros síntomas como diarrea, consultá a un médico.

 

Vómitos en personas mayores:

Controlá si hay señales de deshidratación ya que puede ser mortal. Hidratá a la víctima con agua; algunos tipos de sales de rehidratación no son apropiados para las personas con enfermedades renales. Siempre leé las instrucciones del envase. Si los vómitos son intensos, prolongados o están acompañados de diarrea, llamá a un médico. Si la víctima muestra señales de deshidratación, es posible que necesite ir al hospital para recibir tratamiento.

 

Vómitos en bebés y niños pequeños:

En el caso de un bebé, aconsejale a la madre que lo amamante para reponer el líquido perdido. Un bebé que toma biberón, debe beber agua o alguna bebida con sales de rehidratación. Llamá para pedir asesoramiento médico si un bebé o niño pequeño continúa vomitando la mayor parte de los alimentos o evacúa heces blandas; si los vómitos y la diarrea duran más de ocho horas en un bebé (o 24 horas en un niño pequeño); o si hay señales de deshidratación, como los ojos hundidos.

 

Otras emergencias

Además de emergencias relacionadas con la salud, durante las fiestas pueden ocurrirnos otros imprevistos que es bueno saber cómo solucionar.

 

Cortes de luz

Dependemos tanto de la electricidad que estar sin ella resulta muy problemático. ¡Ni hablar en plenas fiestas! Hay algunas medidas que podés tomar para restablecer la electricidad en tu casa.

Lo básico que necesitás saber sobre electricidad es que llega a tu casa a través de un cable que se conecta con el fusible de la central eléctrica (el fusible principal). Desde allí se dirige al medidor y luego a la caja de distribución, donde hay disyuntores o fusibles. Los circuitos se ramifican y cada uno está protegido por un disyuntor miniatura, llamado MCB o un fusible. Si el circuito se sobrecarga, el MCB se activa o el fusible se quema, y corta la electricidad que alimenta al circuito. En algunas cajas de distribución hay un dispositivo de corriente residual contra las descargas eléctricas, a esto se llama RCD. Algunas casas tienen un RCD en lugar de un disyuntor de encendido/apagado y otras poseen un RCD en uno o más circuitos. Mirá la imagen de una instalación del tablero eléctrico para entender mejor.

 

 

Qué hacer en caso de corte de luz:

 

Si el RCD se sigue activando:
1. Localizá el circuito defectuoso. Para saber cuál es el circuito que está causando el problema, apagá todos los MCB de los circuitos protegidos por el RCD, reiniciá el RCD y luego volvé a encender los MCB uno por uno hasta que el RCD se active de nuevo.
2. Localizá el aparato defectuoso. Si la causa del problema es un circuito de un tomacorriente, apagá desde el tomacorriente y luego desenchufá cada artefacto que se encuentre en ese circuito. Reiniciá el RCD y luego enchufá y encendé cada aparato hasta que el RCD se active de nuevo. Lo más probable es que el problema lo cause un electrodoméstico que consume mucha electricidad, como una pava eléctrica, una plancha, un lavarropas, un secarropas de tambor o un lavavajillas. Cambiá el aparato defectuoso o llamá a un electricista calificado para que lo revise.


Si se activó el MCB:

Localizá el aparato defectuoso. Si un MCB se activa, apagalo desde el tomacorrientes y luego desenchufá cada artículo eléctrico del circuito del MCB. Uno por uno, enchufalos y encendé el tomacorrientes, luego encendé cada aparato hasta que el MCB se active de nuevo. Cambiá el aparato defectuoso o llamá a un electricista calificado para que lo repare. El proceso es similar para los sistemas con fusibles.

 

Si el fusible se quemó:

Cambiá el fusible de cartucho. Los fusibles renovables fueron reemplazados por los fusibles de cartucho, que vienen en diferentes colores, según su calificación de corriente.

Apagá la electricidad desde el interruptor de encendido/apagado principal de la caja de distribución. Retirá el fusible de la caja de fusibles y cambiá el cartucho por uno de la misma clase.

 

Cuidados extra:

-         Los alimentos que estén en el congelador seguirán congelados y por lo tanto serán seguros para comer durante varias horas. Podés extender este período evitando abrir el congelador y cubriéndolo con mantas.

-         Si hay un corte de electricidad, la alarma antirrobos puede apagarse. Si no podés reconfigurarla, llamá a la compañía de alarmas para que lo hagan.

-         Si se cortó la luz y estás usando velas para iluminar la casa, nunca las dejes sin supervisión y mantené a los niños y a las mascotas lejos de las llamas.

 

Extravío de mascotas

Entre la gente, la música, los fuegos artificiales y otros distractores, durante las fiestas podemos perder el rastro de nuestra mascota, que puede haberse asustado y escapado. Una mascota perdida regresa por lo general después de unos pocos días, un poco sucia y hambrienta, pero sana y salva. Si desaparece por más tiempo, es posible que se haya enfermado o haya sufrido un accidente de tránsito. Si vale mucho dinero, podrían haberla robado, por eso denuncialo como un robo, no como un simple extravío.

Recordá que las mascotas deben usar un collar con los datos de contacto o un microchip, que funciona por medio de ondas de radio y se coloca debajo de la piel de forma indolora, y permanece para siempre. De este modo, podés seguirla a través de un lector de microchips.

 

Qué hacer en caso de extravío de mascotas:

 

1. Buscá cuidadosa mente en tu casa y en el jardín. Los gatos y los perros pequeños se meten en los lugares más insólitos. Revisá por completo tu propiedad, incluso detrás de los electrodomésticos, adentro de los roperos, en el altillo, en el sótano, los entrepisos y hasta en los canales de drenaje. No asumas que tu mascota responderá a tus llamados desesperados.

2. Buscá por el barrio. Hablá con la mayor cantidad de gente posible, incluso con las personas que hacen repartos o con los niños de la zona. Dejales una descripción escrita y tu teléfono y pediles que revisen los edificios cercanos. Usá una linterna potente para realizar la búsqueda.

3. Hacé ruidos familiares mientras lo busques, llamá a tu mascota por el nombre, apretá su juguete favorito o utilizá un silbato ultrasónico. También podés probar con un perfume que le sea familiar. Los animales encuentran el camino a través del olfato y del sonido.

Elegí tu puntuación
Dejá tu comentario
Notas Relacionadas