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Siguiendo estos consejos vas a notar la diferencia, ¡animate a probarlos!

Todos tenemos fortalezas y debilidades en nuestra alimentación, tal como ocurre en otras áreas de nuestra vida. Nadie es perfecto... ¡y eso está perfecto! Pero si usted es como la mayoría de las personas, seguramente hay algunos hábitos que están saboteando sus esfuerzos por controlar el azúcar en sangre y perder peso. Si concentra su voluntad y cambia solo uno o dos de esos hábitos, cosechará enormes beneficios. Pero, antes que nada, debe reconocerlos.


Problema: No desayuno hasta que llego al trabajo y, entonces, me tiento con las tostadas y las masas de hojaldre.

Solución: La noche anterior, deje preparado su desayuno en una bolsa térmica, para tenerlo listo. Un ejemplo de un buen desayuno es una fruta, un puñadito de frutos secos y unos 250 ml de yogur descremado. También puede preparar muffins saludables de salvado durante el fin de semana, y llevarse un muffin con una naranja. Otra opción es tener en su escritorio una caja de cereales ricos en fibra y de baja CG (con un bol y cucharitas plásticas), y llevar cada día la leche, las frutas y los frutos secos.


Problema: Me gustan las gaseosas dulces, no el agua.

Solución: No hay problema. Pero considere que las gaseosas, el té helado con azúcar o las bebidas a base de jugos son para darse un gusto, como un postre. Usted no comería postre más de una vez al día, de modo que tampoco debería consumir esas bebidas con mayor frecuencia. Espere hasta la tarde, y consiga el envase del menor tamaño posible. Mientras tanto, vaya formando otro hábito: beber sorbitos de agua gasificada. Algunas variantes saborizadas tienen pocas calorías, o ninguna; y un buen chorrito de jugo de limón o lima hace mucho más sabrosa al agua gasificada común. Compre agua mineral en cantidad, y asegúrese de tener una reserva en casa y en la oficina. Cambiar este hábito en particular puede ser un modo de mejorar su dieta y de perder peso.


Problema: No cuento con un lugar para un almuerzo saludable cerca de mi trabajo.

Solución: Una buena estrategia es pensar qué cambios le harían más fácil llevarse el almuerzo desde casa. Con suerte, en su lugar de trabajo habrá una heladera, un microondas o hasta un horno eléctrico. Si es así, tome la costumbre de hacer más cantidad de comida para la cena y prepare un paquete con el sobrante, para su almuerzo del día siguiente. Si no hay heladera, guarde el almuerzo en una bolsa térmica con un pack de hielo transportable.


Problema: Cuando me sirvo en la barra de ensaladas, suelo agregar muchos condimentos. ¿Esta ensalada vale?

Solución: Sería lo mismo que comer una hamburguesa con lechuga. Los quesos grasos y los aderezos cremosos son ricos en grasa saturada, que es mala para la sensibilidad a la insulina. Y al igual que los croutons (que son fritos), tienen muchas calorías. No abandone las ensaladas, pero busque una manera de que sean divertidas y a la vez saludables. Agregue semillas de girasol tostadas para darles un toque crujiente (y grasas  saludables), o unas aceitunas negras para enriquecerlas (aportan grasas “buenas”). Si le gusta un toque picante, añada algunos chiles. Los garbanzos aportan textura adicional y proteína baja en grasas. Complete con un aliño a base de vinagre; por ejemplo vinagreta de mostaza.


Problema: A eso de las tres de la tarde, siento mucha hambre y como cualquier comida chatarra que tenga a mano.

Solución: Si en el desayuno y el almuerzo consume Alimentos Mágicos, ya no tendrá ese problema, lo cual es muy bueno, porque cuando una persona está realmente hambrienta, puede ingerir hasta el doble de lo que tendería a comer. Pero comer entre comidas no es algo malo, siempre que el refrigerio sea un alimento sano que ayude a mantener estables los niveles de azúcar en sangre. Tenga a mano tentempiés saludables (bastones de zanahoria, manzanas, yogur descremado, bizcochos integrales o un puñado de maníes o almendras) para acortar el tiempo entre comidas.


Problema: Como carbohidratos cuando estoy estresado o ansioso.

Solución: En situaciones de estrés, mucha gente busca carbohidratos. (Los científicos aún no han decidido si los carbohidratos realmente calman o no. El efecto tranquilizador podría deberse a la sensación agradable de una comida que conocemos bien). En este caso, no hay una solución inmediata. La clave es tratar de encontrar otra manera de manejar el estrés que no sea comiendo. Practique respiraciones profundas o distráigase dando un paseo de diez minutos; después de esto, el antojo de comida debería pasar. Una de las mejores maneras de enfrentar la ansiedad es el ejercicio regular; una caminata de veinte minutos puede levantar el ánimo y calmar. Procure introducir más actividad física en su rutina diaria. Los estudios muestran que las personas que hacen ejercicio con regularidad tienen respuestas menos intensas ante el estrés. Además evite comprar carbohidratos con alta CG, para que sean una tentación.


Problema: Sé que el tamaño de las porciones es importante, pero es difícil no terminarme todo el plato.

Solución: ¿No probó servirse en un plato más pequeño? De hecho, los fabricantes están haciendo platos y tazas más grandes, porque la gente come porciones más abundantes que lo que se acostumbraba antes. Para ir contra esa tendencia, use platos más pequeños para todas sus comidas. Sirva el jugo en copas de vino o en vasos chicos. En lugar de usar un bol grande para el cereal, use uno pequeño. Y siempre sirva la cena en cada plato, en lugar de dejar la fuente sobre la mesa, al alcance para servirse otra porción.

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natalia

Gracias por las sugerencias!

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jose luis

Una de las mejores terapias para mantener una dieta, quemar calorias destresarte, etc, etc es tener sexo Te destresa: las relaciones sexuales reducen la presión sanguínea y relajan la mente; por lo que erradican de raíz el estrés. Quema calorías: Si no sos una amante de los ejercicios, tener sexo

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Anibal Ariel

Me gustó el de la ensalada:!!!

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Elva Natalia

Muy buenos. Según consejos de una nutricionista, los cereales y las frutas secas deben estar tostadas para que no afecten el trabajo del hígado. Otro tips que me pasó, que es preferible comer un trozo de un queso cremoso fresco de buena calidad, antes que un port salut que tiene una cantidad de adi

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delia elvira

gracias por los consejos

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Arturo Alejandro

Bien

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Blas agustín

Lo de la ensalada me sirve

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