Cómo eliminar malos olores Cómo eliminar malos olores

No hay nada más feo que soportar un olor molesto durante mucho tiempo. En esta nota te enseñamos unos secretitos para limpiar la heladera, sacar algún olor desagradable de tus manos y hasta eliminar el olor a humo.

Mis manos apestan de olor a pescado

 

Frotalas con limón: ya sea que hayas manipulado pescado en la cocina o cuando fuiste de pesca, una forma segura de deshacerse del olor a pescado es cortando un limón por la mitad y exprimiendo una parte sobre cada mano. Frotate las manos y enjuagá.

 

Lavate con jabón y azúcar: si no tenés limón a mano, vertí una cucharada de jabón líquido en la palma de la mano. Agregá una cucharada de azúcar al jabón y frótate las manos bien a fondo. Luego enjuagá. La combinación del jabón con la abrasión del azúcar quitará el olor.

 

Frotá las manos sobre acero inoxidable: algunos chefs aseguran que el acero inoxidable hace desaparecer el olor a pescado. Frotá las manos en la pileta o sobre algún artefacto de acero inoxidable y luego lavalas como siempre.

 

(Foto: Robert Przybysz / Shutterstock)

 

La cocina todavía tiene olor a la cena de anoche

 

Quemá tostadas y usá amoníaco: no tiene nada de malo que una cocina huela a comida. Pero si el olor a comida se torna desagradable, los licenciados en tecnología de los alimentos dicen que una solución rápida es quemar algunas tostadas. Como lo oíste: dejá quemar una rebanada de pan en la tostadora. Eso absorberá el olor persistente. Sólo asegurate de que el pan no se prenda fuego. Por supuesto, la cocina olerá a tostadas quemadas, pero este olor al menos no persistirá demasiado tiempo. Para facilitar el proceso, poné amoníaco en un recipiente pequeño poco profundo y dejalo en la cocina durante un día.

 

Herví algunas cáscaras de naranja: si se trata de un olor que ya está desapareciendo, podés tomar una medida menos drástica y crear un aroma placentero para cubrir el olor desagradable. Para eso, herví a fuego lento cáscaras de naranja y un poco de canela en agua durante algunos minutos. Luego apagá el fuego y dejá la olla con agua tibia y dulce destapada sobre la hornalla durante todo el día.

 

(Foto: Anneka / Shutterstock)

 

La cocina se llenó de humo

 

Hacé circular el aire: si pensabas comer en la cocina y no tenés tiempo de esperar (o si el humo va hacia el comedor donde todos los invitados se reunirán en un rato), es el momento de ponerse en acción. Abrí todas las puertas y ventanas de la cocina para hacer circular el aire. Colocá un ventilador portátil al lado de una ventana o una puerta que dé al exterior o que comunique a un sector de la casa alejado de donde se encuentran los invitados o de donde vos pensabas comer. Orientá el ventilador de modo que sople hacia afuera de la puerta o de la ventana. La habitación se despejará en unos pocos minutos o en diez minutos como máximo si realmente hay mucho humo.

 

Colocá un recipiente con vinagre: si tenés tiempo suficiente, hay una manera muy fácil de deshacerse del olor a humo de una habitación. Colocá un recipiente poco profundo con vinagre, que absorberá el olor a medida que el humo se disipa.

 

(Foto: Iakov Filimonov / Shutterstock)

 

Hace varios días que la heladera tiene mal olor

 

Absorbé los olores con bicarbonato de sodio, café o carbón: la primera medida a tomar es la más lógica. Ubicá rápidamente el origen del mal olor y deshacete de él. Para absorber olores persistentes, lo mejor es el bicarbonato de sodio. Podés colocar y conservar una caja abierta en la heladera para prevenir los malos olores. Pero para deshacerse de un olor que ya está allí, vertí una taza de bicarbonato de sodio en un plato y dejalo en el interior de la heladera durante un día. Para olores más fuertes, llená un plato con café molido y dejalo en la heladera durante algunos días. El café recién molido es mucho más efectivo. Para olores agrios, el carbón es increíblemente útil. Sólo colocá algunos trozos en un plato y dejalos absorber el olor durante algunos días.

 

Vaporizá agua con limón caliente y limpiá: si ninguna de las opciones anteriores da efecto, probablemente haya alguna combinación de comida, moho y bacterias ocultas en la heladera. Será necesario limpiar. Primero extraé todos los alimentos y colocalos en una bolsa térmica con hielo, de modo que no tengas que preocuparte por ellos. Desenchufá la heladera. Exprimí un limón en una taza de agua, colocá también la cáscara y calentá el líquido en la hornalla. Vertí el agua con limón caliente en un recipiente, colocalo en la heladera, cerrá la puerta y esperá algunos minutos. Este procedimiento hará desaparecer el olor y, lo más importante, también aflojará los alimentos pegados a las paredes y estantes, lo que permitirá limpiar con más facilidad.

 

(Foto: Iakov Filimonov / Shutterstock) 

 

Prevenir mejor que curar: cómo limpiar bien la heladera

 Para las grandes limpiezas periódicas de la heladera, seguí las instrucciones del fabricante. Pero para una limpieza específica que elimine el olor en general, mezclá 1⁄4 de taza de bicarbonato de sodio con agua tibia y limpiá el interior de la heladera con una esponja.

Asegurate de llegar a todas las solapas y ranuras del burlete, el sello de goma que rodea el contorno de la puerta para mantener la unidad hermética. Las bacterias se esconden allí.

Enjuagá las superficies con una toalla limpia embebida en agua y luego secá. Enjuagá los estantes y cajones en la pileta o la bañadera. Secalos antes de volver a colocarlos en su lugar.

 

 

(Foto: Andrey Popov / Shutterstock)

 

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