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Descubrí estos trucos poco conocidos para cuidar mejor el dinero en situaciones sencillas de la vida cotidiana. Vas a ver que, con un poco de ingenuidad, gast...

Organizá un club del trueque

Los locales de ropa infantil “tienen mucha suerte”: como los niños crecen rápido, la ropa deja de servirles muy pronto, aunque esté prácticamente nueva. Los padres, en consecuencia, se ven obligados a comprar nueva indumentaria a medida que sus hijitos crecen. En lugar de seguir engrosando las arcas de estos negocios, organizá un club de padres de familia para intercambiar ropa de segunda mano. Dos veces al año, en primavera y en otoño, todos deben llevar la ropa que esté en buenas condiciones pero que ya no les quede a los niños; así podrás formar un nuevo placar sin gastar un solo peso y deshacerte de las prendas que ya no necesites. Es importante que en el club haya niños de todas las edades y no de un único grado escolar, para que todos los pequeños consigan un buen intercambio.

 

Comprá medias de un solo color

Siempre comprales a tus hijos medias del mismo color y estilo, de preferencia blancas, para que puedas quitarles las manchas con blanqueador. Cuando alguna se pierda, podrás formar un par con otra que haya perdido a su respectiva pareja. De esta forma, nunca te quedarás con una solitaria. ¿Ya te imaginás a los vendedores de ropa mordiéndose los labios de la bronca cuando pases de largo por los estantes de medias?

 

Aprovechá cada litro de nafta

Cuando el precio de la nafta se dispara, cada calle extra que conducís para cazar una oferta representa una moneda más para las estaciones de servicio y una menos para vos. Para contrarrestar esto, llená el tanque temprano en la mañana o en la noche, ya que el combustible se hace más denso cuando hace frío. Como la bomba sólo mide el volumen de nafta que introducís en tu coche, cuando ésta es más densa, obtenés mayor cantidad por cada litro. Así, peso a peso y metro a metro, cada litro te rendirá más que si hubieras llenado el tanque a mediodía, cuando hace más calor.

 

Conseguí un trabajo donde te den descuentos

Si buscás un empleo de medio tiempo, llená solicitudes en locales en los que compres frecuentemente —como los negocios de ropa o los de artículos deportivos—, ya que generalmente ofrecen descuentos a sus empleados. Si en tu familia hay adolescentes con ganas de ganarse unos pesos, animalos a trabajar en los locales favoritos que otorguen esta prestación a sus trabajadores. No sólo ahorrarás dinero con los descuentos, sino que te enterarás antes que nadie de las ofertas venideras y de la llegada de los nuevos productos.

 

No contrates el canal Premium

Si pagás por un canal determinado sólo para ver una serie que te encanta, podés apostar a que los ejecutivos de la compañía se reirán a carcajadas al darse cuenta de cuánto te están cobrando por unas horas de entretenimiento. Llamá ahora mismo para cancelar ese servicio. Estas series suelen tener sólo unos 12 episodios por temporada y después hay que esperar varios meses, o incluso años, para que la siguiente temporada empiece. Y mientras tanto, seguís pagando cuotas absurdas por la señal de cable. Mejor, pedile a un amigo que tenga cable que te grabe la serie que te gusta (después de todo, para eso están los amigos, ¿o no?) o esperá un poco y alquilá la temporada completa.

 

Dale la espalda a la máquina expendedora

Dejá de comprar inmediatamente gaseosas y golosinas en la máquina expendedora de tu trabajo. Si todos los días llevás una gaseosa y una bolsa de papas que llenes en casa, vas a ahorrar un par de monedas que, acumuladas a lo largo de un año, se convertirán en un número importante. Si en tu trabajo hay una heladera, guardá tus alimentos allí; de los contrario llevalos en un bolso térmico. Evitá convertirte en un cliente incondicional de estas máquinas, que ofrecen más comodidad que calidad.

 

Siempre ayudá a tus amigos en sus mudanzas

Aunque no lo creas, podés ahorrar dinero si los ayudás a empacar. Cuando la gente guarda todas sus cosas en cajas, siempre encuentran artículos que ya no quieren o que no creen que valga la pena empacar y desempacar. De esta forma podés regresar a casa con bastante dinero en especias: comida congelada, videos y DVD, libros, juguetes y muebles. Y lo mejor de todo es que tus amigos creerán que les has hecho un doble favor.

 

Solicitá la ayuda de un periodista
Las empresas viven con el miedo constante de aparecer como “las malas” en los diarios o en la televisión. Si has recurrido infructuosamente a todas las vías imaginables para hacer un reclamo a una compañía, contactá a algún periodista de tu diario o emisora local. A los periodistas les fascinan las historias del tipo “un individuo desvalido combate a las compañías sin escrúpulos”.  En cuanto empiecen a investigar tu problema, éste se resolverá como por arte magia.

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dbueno

Bueno

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chanchan

Algunas no las conocía, pero muy buenas para tener en cuenta.

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alegrehhernan

¡Buenísimo!

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valeria2106

Creo que le falta más info a la nota.

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joseluis13

ya probe todas.. lo unico que me falta es sacarme de encima a mi señora!! jaja

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