6 pasos para hacer un presupuesto familiar 6 pasos para hacer un presupuesto familiar

Conviértase en un maestro de las finanzas hogareñas. 6 reglas a seguir para tener más dinero en el bolsillo y llegar bien a fin de mes.

1. Siempre tenga “un colchoncito” 

En ocasiones algún imprevisto —como un problema dental, la reparación del auto o un despido— hace pedazos su presupuesto. Para evitar que estos incidentes deriven en una deuda, necesita contar con un pequeño “colchón” depositado en una cuenta de acceso inmediato (que, de preferencia, le otorgue al menos un pequeño interés). Pero ¿de qué tamaño debe ser su colchón? Calcule sus gastos mensuales (incluyendo el pago de la hipoteca y la cuenta de un bar), y multiplique el total por tres. El resultado es el mínimo con el que debe contar en caso de que su mundo se le caiga (o el techo de la casa, y lo tenga que reparar…). No se preocupe si esta suma no le está generando grandes intereses; su propósito es estar ahí para cualquier emergencia.

2. Esconda su tarjeta de débito

Todo el tiempo estamos haciendo compras impulsivas, desde un paquete de chicles en la fila del súper hasta un disco compacto con el último reencuentro de una banda pasada de moda. ¿Cómo evitar que la cuenta bancaria sufra esta “hemorragia monetaria”? Esconda su tarjeta de débito en algún lugar de su casa, o bien, sea más radical y destrúyala. Es demasiado fácil sacar un billete del cajero automático cuando se le antoja un chocolate a las dos de la madrugada. Mejor calcule cuánto dinero va a necesitar a la semana para sus gastos en efectivo (como la comida de todos los días en un bar o su taza de café de las mañanas), diríjase a la ventanilla del banco y sáquelo. Con una cantidad limitada de efectivo en el bolsillo, antes de comprar algo lo pensará dos veces.

3. “Sindicalice” su dinero 

Existe una mejor alternativa para colocar su dinero en una cuenta de cheques y para pedir un préstamo con un interés justo. Se trata de las cooperativas financieras, instituciones que funcionan del mismo modo que los bancos, pero con mejores opciones de crédito y mayores rendimientos. Una cooperativa financiera carece de la obligación de tener ganancias para saciar la ambición de los accionistas voraces. Podría decirse que sus dueños son todos los que hacen negocios con ellas —incluyéndolo a usted—, con su cuenta de cheques o cuando pide un préstamo. Algunas instituciones gubernamentales también ofrecen opciones de financiamiento con intereses muy bajos así como varios sindicatos (sobre todo que sean de dependencias del gobierno). 

4. Póngase en su nómina 

Siempre llega un momento en el mes cuando se empiezan a amontonar las cuentas y usted tiene que hacer un verdadero esfuerzo para sentarse, analizarlas y ver cómo las va a pagar. Existe otro gasto que debería tomar en cuenta. Jay Fine, un asesor financiero de Monroe, New Jersey, ofrece la siguiente estrategia para reforzar su ahorro para el retiro. “Dese de alta en su propia nómina”, recomienda. “Cada mes —o mejor, cada quincena—, asegúrese de separar una cantidad fija para invertirla. Una buena cifra rondaría el 6%. De ser necesario, incluso puede expedir un cheque o depositar el monto en otra cuenta a su nombre. De la misma forma en que nunca deja de pagar el recibo de la luz, el teléfono o la hipoteca, tampoco deje de pagarse su “sueldo”.

5. Elabore un presupuesto bien pensado, y respételo 

Los presupuestos son el primer paso para alcanzar cierto orden en las finanzas del hogar. Stanley Kershman, escritor, abogado y creador de un sitio web de finanzas personales sugiere seguir un plan de seis pasos:
1. No pretenda elaborar todo su presupuesto de una sola vez. Tómese unos 
cuantos días y divida el trabajo en partes manejables.
2. Calcule todos sus ingresos, incluyendo sueldos, intereses y regalos.
3. Calcule todos sus gastos, y hágalo cuidadosamente, sin importar si le toma 3 días, una semana o un mes. Verifique que no deja nada fuera.
4. En una hoja de trabajo destinada a llevar su presupuesto, escriba los totales relativos a sus ingresos y egresos.
5. Ingénieselas para ver si puede hacer ciertos ajustes, ya sea saldando su deuda o incrementando sus expectativas de ahorro. Recuerde la regla de oro: asegurarse de que está ganando, por lo menos, la misma cantidad que está gastando. Tenga cuidado de nunca estar en números rojos.
6. Relea su presupuesto con los nuevos totales y péguelo en varias partes de la casa… por toda la casa, de hecho: no vaya a ser que se olvide de que está viviendo dentro de un presupuesto familiar.

6. Asigne una porción a cualquier ingreso inesperado

Cuando lo sorprenda un ingreso que no esperaba, un bono, un regalo o el pago de un trabajo extra, utilice la regla de los tercios para determinar su destino:
• Un tercio para el pasado. Utilice un tercio para pagar su deuda.
• Un tercio para el futuro. Invierta de inmediato otro tercio en un plan de ahorro, en una cuenta o en un negocio.
• Un tercio para el presente. Con el último tercio haga una mejora en su hogar o cómprese algo que usted desee. Si sigue esta regla, verá que sus deudas disminuyen, sus ahorros se incrementan y usted no se siente con la soga al cuello.

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