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Aquí vas a encontrar una mirada desopilante de la época más maravillosa del año y algunos chistes navideños para mantener el &aacu...

La época navideña se inaugura oficialmente el último viernes de noviembre, cuando el primer cliente es brutalmente pisoteado al poner un pie en algún centro comercial. Pero en realidad las fiestas comienzan el 26 de diciembre, el día después de la Navidad del año anterior, cuando tu hijo prepara la lista de deseos y se dispone a recibir el próximo botín.

 

1) Por ejemplo, una nena de siete años escribió esta lista a la que su papá agregó los siguientes comentarios:

 

  • “Abrigos marca North Face en negro, celeste, verde, violeta y rosa” ¿Cinco artículos North Face de 100 dólares cada uno? A ver. Esto es indumentaria para personas que verdaderamente practican actividades al aire libre y se cuelgan de sogas atadas en las laderas de la montaña K2 en el Himalaya. La dosis máxima de aire libre que tenemos nosotros es al bajar la ventanilla del auto para hacer el pedido en Wendy’s.
  • “Una radio nueva”. Hecho. Voy a deshacerme de mi vieja colección de Betamax para rellenar las medias que cuelgan de la chimenea.
  • “1.000 dólares” ¿Ehh? ¿Efectivo? Limpien las telas de araña que hay en el desván. Les daré tres dólares por hacerlo.
  • “Un monopatín Razor luminoso de color azul”. “Papá, ¿para Navidad puedo dejar que me atropelle un auto?”.
  • “Un cachorro de collie fronterizo que tenga un collar con el signo de la paz y una correa”. ¿Te parece que en esta casa hay alguna frontera que necesite vigilancia, además de la puerta del baño cuando papi quiere estar un rato solo? No.
  • “Una rist bange negra”. Ni siquiera sé qué significa esto, pero OK.


Por Drew Magar, extraído de deadspin.co

 

2) Por supuesto, hacer regalos puede no ser el fuerte de todos…

Un año, mi padre le regaló a mi mamá un DVD. En sí mismo no era un mal regalo, solo que a) era alquilado y b) no teníamos un reproductor de DVD.


Por Amy Marshall Hodges, Canton, Michigan

 

3) Papá Noel es un profesional, es por eso que los niños saltean a los padres y recurren directamente a él:

  • “Querido Papá Noel: Por favor, enviale un mensaje de texto a mi papá. Él tiene toda mi lista”.
  • “Querido Papá Noel: Perdoname por todo lo que hice en el pasado y gracias por la tarjeta de Navidad, me encantó. Pero lo que quiero para Navidad son 53 mil millones de dólares”.
  • “Querido Papá Noel: ¿Cómo estás? Yo muy bien. Esto es lo que quiero para Navidad:  http://www.amazon.com/dp/B0032HF60M/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1410271945&sr=8-1

     

    Extraídos de wgna.com y someecards.com

 

4) La lista de regalos ya está hecha. Es hora de salir a buscar cursilerías.
Mi hija y yo recorrimos lentamente todo el barrio para ver con atención las decoraciones navideñas. En un parque parecía haber una multitud de luces, adornos, elfos, cantantes de villancicos, decoraciones… en resumen, un exceso. Mi hija logró describirlo perfectamente: “Parece un vómito navideño”.

 

Por Cecille Hansen, Seattle, Washington

 

5) Espero que te gusten las películas sentimentaloides y emotivas, porque eso es lo que pasarán por cable 24 x 7 durante todo el mes. En caso de que hayas olvidado estas películas, ya que solo las viste unas 47 veces, te acercamos un breve resumen:

  • El Grinch, una lucha sin cuartel contra el espíritu navideño.
  • Santa Cláusula, ya los renos deben estar exhaustos.
  • Elf, un duende a prueba de todo.

 

 Extraído de fwfr.com

 

6) Lo mejor es relajarse y leer tarjetas navideñas. Esta actividad es mucho más que tan solo hacer una recorrida por distintos saludos festivos, te permite conocer, después de tanto tiempo, a la familia de tu contador.

Una vez recibimos una tarjeta con una fotografía de una familia disfrazada y con máscaras. Sin nombre, texto, ni remitente. Nunca supimos quién la envió.

 

Por Glynis Buschmann, Yuba City, California

 

7) También están aquellos que viven bajo el lema de que es preferible dar que recibir. Desde ya que estas personas están locas. De todas maneras, sin ellas seguramente no tendríamos tantos regalos:

Aviso publicado en un diario:

“¡Felicitaciones George B. por haber complacido a 15 mujeres durante un día entero! Estamos todas exhaustas y muy satisfechas”.

Aviso publicado al día siguiente:

“Le pedimos nuestras más sinceras disculpas a George B. El propósito era mostrar nuestro más sincero agradecimiento por el espléndido y constructivo viaje de compras que

organizó. No era nuestra intención dar lugar a insinuaciones desafortunadas”.

 

 Extraído de: clamorly.com

 

8) Alto. Todos sabemos que la Navidad no se trata solamente de los regalos. (En realidad, sí;

pero a los fines de esta exposición, simulemos que no es cierto.) Hagamos una pausa mientras estos niños refrescan nuestra memoria sobre la historia de Navidad:

¿Qué animales había en el lugar donde nació Jesús?

“Había un burro, una oveja, una vaca y también estaban María y José. Parece que estaba bastante concurrido”.

Por Hannah, 7 años

 

¿Qué regalos le llevaron los tres Reyes Magos?

“A Jesús le regalaron oro, incienso, moras y plata. Pero creo que le hubiera gustado más algún juego de lucha”.

Por Jay, 5 años


Extraídos de Daily Mail

 

9) Listo, terminemos con esta farsa. ¡Queremos los regalos ya!


Escena:
mañana de Navidad, estoy abriendo mis regalos.

Papá: “Ahora abran ése, mi amor”. (Señala una caja. La abro. Adentro veo uno de esos odiosos árbol-robot navideños que cantan y bailan. Estoy un poco sorprendido, pensé que había dejado claro cuánto odio estas cosas cuando fuimos de compras la semana anterior.)

Yo: “¿No escuchaste cuando dije que pensaba que ésta era una de las cosas más molestas del mundo?”

Papá: “Ya lo sé, ya lo sé. Pero… ahora abran ese otro”. (Esta vez señala un paquete largo y pesado. Lo abro. Aparece una maza.)

Yo: “¿Esto es para lo que yo estoy pensando?”

Papá: “¡Y creíste que yo no estaba prestando atención!”.

 

Extraído de notalwaysrelated.co
 

10) Se abren los regalos, se brinda y los chicos ya empiezan a escribir la lista de deseos para el año próximo. Si te sentís un poco atontado, puede deberse a que has contraído al menos una de las siguientes afecciones navideñas:

  • Mal del shopping: manía que se manifiesta a través de la compra de regalos y abuso de las líneas de crédito, seguida por una necesidad compulsiva de llevar diez bolsas de compras en cada mano.
  • Trastorno Afectivo Navideño (TAN): respuesta emocional exagerada (que consiste típicamente en dar gritos agudos y tirar besos aéreos) que se dispara al encontrar personas conocidas e insignificantes en fiestas de fin de año.
  • Afasia del regalo: pérdida repentina de la memoria que lleva al afectado a reciclar y entregar accidentalmente regalos a la misma persona que se los obsequió el año anterior.

 

Por Bob Morris, extraído de New York Observer

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