¿Es necesario consumir vitaminas si hace deporte? ¿Es necesario consumir vitaminas si hace deporte?

La alimentación tiene un papel esencial en las personas que practican deporte habitualmente. ¿En qué casos ud. necesita complejos vitamínicos?

Una alimentación desequilibrada o una dieta inadecuada pueden impedirnos alcanzar nuestros objetivos, ya que el cuerpo no responderá de manera óptima ante el esfuerzo que significa la práctica deportiva. Es quizá por ello que, muchos de los atletas de élite reconocen ingerir suplementos nutricionales, aunque muchas veces ellos mismos desconocen los alcances de los componentes que toman, y cómo actúan en el cuerpo.
Sin embargo, ciertos estudios han alertado acerca de los peligros de una ingesta sin prescripción médica. 

¿Qué dice la ciencia sobre consumir vitaminas?

Ante la duda, la ciencia Científicos de la Universidad de Granada desarrollaron un índice de calidad nutricional, es decir, poner una nota en la dieta de cada integrante de un grupo de 485 deportistas (un 72 % de hombres y un 28 % de mujeres) que practicaron una actividad por un tiempo prolongado (más de tres meses), al menos dos veces por semana. Dos tercios de estos deportistas ingirieron algún tipo de suplemento (sobre todo los basados en proteínas, aminoácidos o vitaminas y minerales).
A cada individuo que participó voluntariamente en el estudio se le realizó una serie de cuestionarios sobre su alimentación y hábitos de vida. Con ello se logró conocer qué nutrientes -y en qué cantidades- consumía a través de su dieta y cuáles eran los que incorporaba en forma de suplementos (en el caso de ingerirlos).
Los investigadores observaron que solo la dieta, en casi todos los participantes (un 95 %), cubría las necesidades aconsejables de proteínas. Por otra parte, entre aquellos deportistas que tomaban suplementos nutricionales, un 59,5 % estaba ingiriendo una cantidad de proteínas superior a la que es tolerable diariamente por el organismo, lo que supone invariablemente un riesgo para la salud.
Además, la ingesta diaria de minerales por parte de la mayoría de los participantes intervinientes en el estudio era adecuada, y el hecho de tomar suplementos no les aportaba ningún beneficio extra. Al contrario, los que ingerían suplementos estaban consumiendo magnesio en exceso (por encima de la ingesta diaria aconsejable para el cuerpo, según la Organización Mundial de la Salud). 

¿Cuál es la cantidad diaria recomendada de vitamina?

Por otra parte, a un 80 % de los deportistas que participaron en el estudio se le indicó ingerir solo dos tercios de la cantidad diaria recomendada de vitamina D; mientras que el resto (que tomaba suplementos) ingirió la cantidad diaria recomendada de la vitamina, e incluso la sobrepasó. La comparación no mostró resultados favorables en el grupo “sobre alimentado” de vitamina D, de modo que las diferencias en los análisis fueron mínimas.
Además, las cantidades de vitamina C, selenio, vitaminas B2, B3 y B6 que estaba tomando el grupo de deportistas “suplementados” fueron más altas que las recomendadas diariamente.
Sobre la base de estos estudios, los científicos de la Universidad de Granada (quienes compararon sus resultados con investigaciones similares preexistentes) han llegado a la conclusión de que los suplementos que ingieren los deportistas no siempre son los más adecuados para el organismo, ni para el rendimiento deportivo. O, en todo caso, no resulta siempre la solución adecuada para el tipo de actividad física que realizan y que, bajo ciertas condiciones, el exceso puede ser tan dañino como la carencia.

¿Cuándo es beneficioso incorporar un suplemento vitamínico a la dieta?

El Dr. Jorge Pérez-Calvo, reconocido especialista español en nutrición energética y autor del libro Comer, sentir, ¡vivir! advierte sobre este punto. El experto manifiesta que deben tenerse en cuenta dos aspectos a la hora de decidir tomar suplementos sintéticos. Por un lado, hay que valorar la calidad de los complementos que se ingieren, es decir, su origen (por ejemplo, si son de laboratorios competentes, si son de origen animal o vegetal), además de evaluar su composición y elaboración. Y, por otro, identificar con exactitud el “factor tiempo”, es decir valorar bien cuál es el momento adecuado para incorporarlos en nuestra dieta. Un suplemento puede ser un soporte beneficioso de cara a un entrenamiento o una competición, cuando el contenido nutricional de la dieta o el descanso no son suficientes para compensar el desgaste. Así que, si está pensando seriamente en auto medicarse con vitaminas o suplementos energéticos, sea prudente. Mejorar en apariencia el rendimiento deportivo puede traer aparejado el desmejoramiento de la salud integral del organismo. Esté atento.

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