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Los simios necesitan reconocer a sus congéneres para llevar a cabo sus complejos comportamientos sociales.

¿Los simios reconocen a sus parientes?

En las complejas sociedades de los simios, muchas de las más sutiles interacciones no podrían ocurrir si los animales no fueran conscientes de sus relaciones familiares y de las puramente sociales.

Los científicos han utilizado transparencias en color para determinar si los macacos en cautiverio pueden reconocer las relaciones que existen entre los individuos fotografiados. En un estudio realizado en 1987, dos macacos recibían como recompensa algunos sorbos de miel cada vez que relacionaban acertadamente a las madres y a sus hijos en fotografías donde aparecían varias familias de simios.

Para responder, los sujetos del experimento debían oprimir un botón, y el elevado número de respuestas correctas indicó que ambos eran capaces de señalar la relación entre madres e hijos y de distinguir a una familia de otra, sin importar la edad.

Durante los estudios realizados con cercopitecos verdes salvajes de Kenia, los científicos notaron que si un animal había sido maltratado por un miembro dominante del grupo, la parte agraviada atacaba a un amigo o a un pariente de su agresor dentro de las dos horas siguientes al incidente. Al parecer, siendo incapaz de vengarse directamente de un atacante más fuerte, el cercopiteco ofendido causa daño a los miembros más débiles de la familia del enemigo.

Esto demuestra que un cercopiteco verde adulto puede identificar las relaciones existentes entre sus compañeros. Pero como los jóvenes son incapaces de hacerlo, podemos colegir que este comportamiento se aprende mediante la experiencia.

El cálculo de los riesgos

En las sociedades de los simios, las alianzas estratégicas son muy importantes. Dos animales que se alían, se ayudan cuando alguno es atacado por otro miembro de la manada.

Pero cuando el enemigo es demasiado fuerte o la dificultad es muy grande, el aliado puede optar por no ayudar a su amigo, lo cual constituye una actitud prudente.

Se ha visto que un macaco del género Rhesus, del sexo femenino, puede negarse a ayudar a una aliada cuando ésta se enfrenta al ataque del miembro de una familia más poderosa. Quizás la prudencia de estos animales se debe a que son conscientes de que su intervención solo atraería a los otros miembros de la familia de la atacante y de que ella y su amiga serían derrotadas.

Como ocurre en las sociedades humanas, la negación de ayuda a un amigo que se encuentra en problemas debilita inevitablemente la relación. Un simio que ha traicionado la confianza de su amigo debe tratar de hacer las paces. El culpable se dirige al aliado con un entusiasmo desbordante, y le demuestra con un beso que aún lo estima.

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ROSA

parecidos a los humanos no?

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Elva Natalia

Interesante

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Elva Natalia

he observado a cierto comunidad de mandriles, como los más grandes abusaban de su poder para quitarles la comida y como los maltrataban, daba ganas de entrar a las jaula y sacarlos corriendo.

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argentina

No se que tanta razón tuve Darwin, al asegurar que la especie humana deriva de los monos, pero si nadie puede dudar de la inteligencia de los simios, el sentido de familia, lo protectores que son de sus crías y lo leal que son en su vida de pareja, al punto que generalmente en son de una sola pareja

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