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Las muchas e importantes funciones de los mangles.

En los trópicos y subtrópicos hay largos trechos de costa cenagosa bordeados de manglares. Enmarcan bahías, colman lagunas y se extienden tierra adentro siguiendo las corrientes de las mareas. Los macizos de estos árboles que toleran la sal forman barreras casi impenetrables.

En algunas zonas, los manglares contribuyen al avance paulatino de la costa sobre el mar. Los mangles rojos, los más pintorescos entre sus diversos géneros, emiten raíces aéreas que crecen hacia abajo desde las ramas como si fueran zancos. Otras raíces de sostén se arquean desde los costados del tronco y otorgan a los árboles la extraña apariencia de arañas que caminan hacia el mar. Detrás de ellos, bañados por las mareas vivas, se encuentran los grandes mangles negros, de hasta 20 metros de altura y gruesas ramas.

Estas densas marañas de raíces, que penetran en el agua como si fueran dedos, actúan como redes donde quedan atrapados los sedimentos. El lodo y los desechos arrastrados por las mareas, y las hojas secas que se desprenden de los árboles, quedan entre las raíces y se van acumulando para formar tierra seca. Este laberinto de raíces dificulta también el paso de los animales depredadores; por eso los manglares suelen ser los sitios predilectos de nidificación de grandes colonias de garzas, pelícanos y otras aves acuáticas.

Los famosos Everglades

En la punta meridional de la península de Florida se encuentra uno de los terrenos pantanosos más insólitos del mundo: los famosos Everglades. No son una ciénaga sombría como una jungla, ni están poblados de maleza, como se podría uno imaginar. Por el contrario, en su mayor parte, tienen el aspecto de una pradera anegada amplia y soleada, cubierta de ondulante hierba, parecida a un carrizo con hojas aserradas sumamente afiladas. Aquí y allá se elevan islotes o «hamacas» de árboles sobre la llanura pantanosa. Solo a lo largo de la costa occidental hay abundancia de árboles: un ancho cinturón de manglares.

Los Everglades no se elevan en ningún punto más de tres metros sobre el nivel del mar, ya que ocupan un ancho canal poco profundo que se extiende por el sur hacia el mar desde el lago Okeechobee. El excedente de las aguas del lago discurre hacia el sur a través de los Everglades. En este «río de hierbas», la pendiente es tan suave -solo unos pocos centímetros por kilómetro- que el agua corre por la superficie de forma apenas perceptible.

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delia elvira

garacias por la información

Imagen Elva Natalia
Elva Natalia

Muy buena información

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Elva Natalia

Muy buena nota

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