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Los alquitranes del tabaco son los principales carcinógenos de esta planta.

El tabaco y el cáncer

¿Cuáles son los componentes del tabaco que causan cáncer?

Los alquitranes del tabaco, unas sustancias viscosas de color negro o marrón oscuro muy similares al que se usa para pavimentar las carreteras, son los principales carcinógenos de esta planta. Se acumulan en los sensibles tejidos del aparato respiratorio irritándolos continuamente, hasta que al cabo de unos años producen alteraciones graves como pueden ser la bronquitis crónica y el cáncer.

El fumar puede causar cáncer en diversas partes del cuerpo, pero no es de extrañar que los órganos más susceptibles a lesiones sean los pulmones. El cáncer pulmonar es la forma más frecuente de esta enfermedad en el mundo occidental: los hombres que han fumado mucho durante 20 años o más son 20 veces más susceptibles que los no fumadores. Las mujeres, que antes rara vez padecían esta forma de cáncer, han ido engrosando la lista de enfermos a medida que se han incorporado a la de grandes fumadores.

¿Hay formas de fumar más peligrosas que otras?

Muchos de los que fuman cigarrillos suponen que podrán estar a salvo del cáncer si usan una boquilla, fuman cigarrillos con filtro o cambian al puro o a la pipa, pero desgraciadamente no es así.

Sin embargo, no todas las formas de fumar causan el mismo daño. Está bastante bien establecido que hay una relación directa entre el perjuicio que produce el tabaco y las cantidades de alquitrán, nicotina y monóxido de carbono absorbidas. Los que fuman cigarrillos generalmente inhalan el humo, que llega directamente a las vías respiratorias y a los pulmones; los que fuman puro o pipa no lo hacen así; por lo tanto, es más probable que los primeros desarrollen cáncer de pulmón o cardiopatías.

Sin embargo los fumadores de puro o de pipa corren otro tipo de riesgos. Aunque entre ellos el cáncer pulmonar es ligeramente más frecuente que entre los no fumadores, es mucho más común el cáncer de los labios, la boca, la laringe y el esófago.

Si se trata de escoger, teóricamente el fumador correrá menos riesgo si elige un cigarrillo con filtro, bajo en nicotina y alquitranes, pero en la práctica se ha demostrado que no es necesariamente así, ya que la persona acostumbrada a altas concentraciones de estos compuestos, cuando cambia a una marca de cigarrillos más suaves y con filtro, lo compensa fumando más e inhalando más profundamente. Por su parte, los que adoptan la boquilla terminan fumando más de cada cigarrillo.

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Linda

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