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Una forma de expresar gratitud por los alimentos es exagerar la ingesta al límite.

Trágicamente, llenarse demasiado rápido significa que no llegará a comer una segunda o tercera ración de los mejores platos. Para hacerlo, necesita maximizar su consumo de comida. A continuación la mejor manera de hacerlo.

1) Prepárese

Para consumir tanto como sea posible, comience con el estómago vacío. Pero no se mate de hambre, si no, va a comer mucho a gran velocidad, en lugar de ir poco a poco. “Normalmente ayunar no es buena idea,” dice la dietista Leslie Bonci. En su lugar, recomienda seguir su horario regular de alimentación, y parar de cuatro a seis horas antes del evento principal. Sin embargo, es buena idea hacer ejercicio temprano durante el día. El esfuerzo físico puede estimular el apetito. Y una caminata intensa o correr ayudan a movilizar la comida por el sistema digestivo y vaciar el estómago como preparación. Finalmente, quizá le resulte más fácil comer mucho si está relajado. Así que inmediatamente antes de la comida, respire profundo, piense en cosas tranquilas, y evite discusiones.

 2) Elija sabiamente

Una vez que se haya preparado para el desafío de comer de más, comience con los carbohidratos simples. “Papas, relleno, y panes requieren un mínimo esfuerzo”, dice Bonci. “Puede consumir más sin sentirse demasiado satisfecho.” Además, el estómago puede vaciarse de carbohidratos bajos en fibra en apenas 30 a 90 minutos. Los vegetales, los granos enteros, y la proteína, como el pollo, se mueven más lentamente y toman más tiempo en atravesar el estómago. Hay otras razones para retrasar el plato de carne. “Una vez que empieza a comer proteína, la secreción de enzimas y hormonas comienza a hacernos sentir saciados”, dice Bonci. En otras palabras, empezará a sentirse satisfecho antes. Los alimentos ricos en fibra, como los vegetales y los granos enteros, también lo saciarán: la fibra absorbe agua y necesita mucho más lugar. Además, los líquidos ocupan espacio en el estómago, así que no consuma un vaso grande de jugo o de cualquier otra bebida. Dicho esto, los fluidos ayudarán a los alimentos a moverse por el estómago mientras come, así que beba traguitos de agua u otro líquido junto con los alimentos. “Beber ayudará a bajar las cosas”, dice Bonci, “en lugar de que todo se quede ahí atorado”. 

3) Tome un descanso

Su estómago se expandirá a un volumen máximo de cuatro litros. Pero tan pronto comienza la ingesta, el estómago procesa la comida y comienza a moverla hacia los intestinos. Así que, cuando sienta que no puede dar una mordida más, haga una pausa. Por suerte, no tendrá que esperar a que el estómago se vacíe por completo para volver a la carga. Tómese media hora para recuperarse, y quizás esté listo para comer más.

4) Muévase

Llegando al punto en el que solo quiere echarse en el sofá mientras sostiene su vientre y gruñe, ¡ignore ese instinto y póngase de pie! “Parte de la digestión de los alimentos es el movimiento,” dice Bonci. En lugar de sentarse, vaya a perseguir a su sobrinito; esto quizá le ayude a mover la comida hacia el tracto digestivo, y a calmar la sensación de malestar por sentirse satisfecho.

5) Disfrute del postre

Los alimentos dulces no lo harán sentirse saciado tan rápido como los alimentos salados. Así que, después de la comida, vaya por un poco de torta de manzanas. Después de tanto comer, se ha ganado una dulce recompensa.

 

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