¿Sabía que la cebolla puede prevenir ataques cardíacos? ¿Sabía que la cebolla puede prevenir ataques cardíacos?

Este popular bulbo se encuentra en todas las cocinas del mundo y tiene propiedades interesantes.

Existen muchas variedades de cebollas pero, a grandes rasgos, suelen dividirse en dos grupos:

  • Las cebollas de verdeo, que se caracterizan por un sabor suave y por tener bulbos y hojas verdes comestibles. Son una buena fuente de vitamina C y sus hojas verdes aportan betacaroteno. 
  • Las globosas, que tienen un sabor más intenso y unas capas secas en la parte externa que se desechan.

Beneficios

  • Protección para el corazón: La adenosina, una sustancia presente en las cebollas, impide la formación de coágulos, lo que previene posibles ataques cardíacos. También se observó que al aumentar los niveles de las lipoproteínas de alta densidad (HDL), las cebollas protegen contra el daño que produce el colesterol al obstruir las arterias. Otros estudios sugieren que comer grandes cantidades de cebolla previene la hipertensión.
  • Las cebollas contienen sustancias con un efecto antibacteriano moderado, lo cual valida la popular creencia de que frotarse cebolla cruda en una herida previene infecciones. Cuando se corta una cebolla, los compuestos de azufre se combinan con enzimas que liberan moléculas volátiles, y estas reaccionan con la humedad de los ojos y forman ácido sulfúrico. Los ojos producen lágrimas para eliminar la irritación, y este efecto descongestiona las fosas nasales durante un resfrío. 
  • Contra la diabetes: Brinda magníficos resultados en las personas con diabetes, ya que la sustancia que encierra reduce el azúcar en la sangre y en la orina.

#TIP: Comer cebollas crudas puede provocar hinchazón y flatulencia en algunas personas, y migrañas en otras.

Consejos útiles

  • Al momento de elegir cebollas asegúrese de que sean firmes, con las capas que las envuelven secas y quebradizas. No compre las que estén blandas, tengan manchas negras (señal de moho) o estén brotadas (ya están muy viejas). Deben tener un olor suave; por eso, cuando huelen muy fuerte es señal de que se están pudriendo.
  • Conviene conservar las cebollas en lugares secos y oscuros, ya que la luz les confiere un sabor amargo. Lo más recomendable es ponerlas en una canasta abierta para que circule el aire y se mantengan frescas. Tampoco deben guardarse cerca de las papas, ya que estas despiden humedad y un gas que hace que las cebollas se echen a perder más fácilmente.
  • Las cebollas moradas tienen un sabor suave y algo dulce, lo que las convierte en un ingrediente ideal para preparar ensaladas y sándwiches. Las variedades blancas y amarillas son más fuertes; no obstante, son excelentes para cocinar porque cuando se las expone al calor se vuelven más suaves y dulces, y otorgan así un sabor agradable a las comidas.
  • La cebolla de verdeo debe tener hojas crujientes, de color verde oscuro, y el bulbo firme. No deben almacenarse por períodos prolongados. Envuélvalas en plástico, refrigérelas y úselas unos cuantos días después de compradas. 

Técnicas de preparación

  • Caramelizar cebollas: Es una forma popular de cocinarlas para acompañar carne. Para cuatro porciones, corte en rebanadas muy delgadas tres cebollas amarillas. En una cacerola a fuego medio, caliente una cucharada de aceite de oliva. Agregue las cebollas, tápelas y cuézalas diez minutos, moviéndolas frecuentemente. Quite la tapa y cueza diez minutos más, revolviendo ocasionalmente. Una pizca de azúcar acelera el proceso de caramelización, haciendo cebollas aromáticas, suaves y doradas.

  • Picar cebollas: Corte a la mitad y a lo largo. Haga varios cortes horizontales, sin llegar completamente a la raíz. Luego realice cortes verticales de la corona a la base, conservando intacta la raíz. Y por último, sostenga la cebolla por la raíz, dejando que se separe en piezas aún más pequeñas.

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