¿Qué es la reflexología y por qué tiene tantos beneficios? ¿Qué es la reflexología y por qué tiene tantos beneficios?

Según los principios de la reflexología, al masajear ciertos puntos específicos del pie, es posible aliviar distintos desequilibrios existentes en el organismo.

¿Qué es la reflexología y para qué sirve?

La reflexología es una práctica antigua, con más de 4.000 años de historia. Se ha utilizado para facilitar la curación natural, aliviar el dolor, reducir el estrés y la tensión, o simplemente para relajación placentera. La reflexología estudia la relación que existe entre determinadas áreas de los pies y las manos, y el resto del cuerpo a partir de un sistema de zonas reflejas. El reflexólogo aplica un masaje relajante y revitalizante en los pies mientras trabaja en las áreas clave del cuerpo. Así, equilibra el sistema nervioso mediante la estimulación de estos microsistemas, como las terminaciones nerviosas de los pies. Estas terminaciones nerviosas se conectan a través de los nervios espinales, y luego a sus correspondientes órganos en todo el cuerpo.

¿Cuáles son los beneficios de la reflexología?

La reflexología también trabaja de manera indirecta con el sistema circulatorio, a la vez que descongestiona y ayuda a desintoxicar el cuerpo. Se la considera una terapia holística que ve al ser humano como un todo, por eso es útil en el tratamiento de todas las dolencias, incluso en las emocionales, ya que al estimular los diferentes puntos reflejos, cuerpo y mente buscan la armonía, y de allí viene la salud. Antes del tratamiento, el reflexólogo mantiene una entrevista con el paciente, pero el verdadero diagnóstico comienza cuando el profesional toca los pies y registra las áreas de dolor y rigidez en las que deberá trabajar. Siempre se emplean técnicas de relajación antes de que el profesional comience a aplicar presión en forma rítmica con sus dedos para estimular y energizar los distintos puntos del pie. El tratamiento culmina con delicadas maniobras de elongación. La reflexología no tiene contraindicaciones siempre que se realice a conciencia y con responsabilidad profesional; por eso puede aplicarse a un sinfín de enfermedades o desequilibrios tanto agudos como crónicos. Además, puede combinarse con todos y cada uno del resto de métodos médico-terapéuticos, es decir, es una excelente compañera de otras disciplinas. La reflexología produce una relajación profunda y genera una sensación de bienestar general.

¿Cómo hacer paso a paso un masaje de reflexología?

1. Luego de ubicar al paciente en una silla reclinable, el profesional favorece la relajación de los pies con un baño tibio. Para comenzar, aplica la técnica del effleurage, es decir, suaves roces, sobre los pies, los dedos y los talones. Este primer paso ayuda a que el paciente se relaje y se distienda. Se trabaja primero con un pie y luego con el otro.

2. El reflexólogo sostiene el pie con una mano y trabaja con el pulgar de la otra con movimientos hacia adelante y hacia atrás sobre la línea del diafragma mientras el paciente respira en forma lenta y profunda. Esta técnica está diseñada para facilitar y mejorar la respiración.

3. El reflexólogo comienza el masaje por el dedo gordo del pie y termina en el talón; masajea por completo la parte interna del pie. Tal como se muestra más adelante en el diagrama, esta área se vincula con la columna. El profesional presiona los diferentes puntos para aliviar dolores de espalda, hombros o cuello.

4. Entre los distintos movimientos, el profesional emplea maniobras de effleurage para mantener al paciente en un estado de relajación y bienestar. Luego, con ambas palmas aplica presión en forma lenta y pareja sobre los talones con movimientos hacia adelante y hacia atrás. Para terminar, elonga la articulación del tobillo y el tendón de Aquiles.

5. A continuación, el reflexólogo masajea los dedos del pie. Trabaja sobre callosidades y sobre las regiones que corresponden a las áreas de cabeza, cerebro y senos nasales que se necesita estimular, lo que incluye la parte superior de los dedos para el tratamiento de afecciones respiratorias. Para terminar, aplica un masaje general en todo el pie y realiza maniobras suaves de elongación.


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