¿Qué es la gota y cómo se previene? ¿Qué es la gota y cómo se previene?

La gota es una inflamación y dolor agudo en las articulaciones, que afecta en mayor medida a hombres.

¿Qué es la gota?

A la gota la produce el ácido úrico: es un subproducto de la descomposición de las células y proteínas que normalmente se disuelve en la sangre y se desecha en la orina.
Las personas con gota tienen mucho ácido úrico en la sangre (hiperuricemia), lo que aumenta el riesgo de que desarrollen los cristales. Sin embargo, no todas las personas con ácido úrico elevado padecen la enfermedad.

¿Cuáles son las causas?

La edad avanzada, una dieta rica en proteínas, obesidad, gran cantidad de lípidos en la sangre y condiciones médicas como presión arterial alta, cardiopatía isquémica y diabetes mellitus, son algunos de los factores que elevan el ácido úrico en la sangre.
Un alto consumo de ciertos alimentos, el abuso del alcohol, algunos medicamentos (diuréticos, aspirina, ciclosporina o levodopa) y la deshidratación pueden provocar un episodio de gota. La descomposición celular debida a ciertos tratamientos contra el cáncer también pueden activarla, lo mismo que las lesiones leves en las articulaciones. En muchos casos no hay razón obvia para el desarrollo de la gota.
El padecimiento generalmente es hereditario, de tal manera que puede deberse a una anormalidad congénita que torna el ácido nucleico en ácido úrico. La seudogota, una condición similar, es causada por depósitos de cristales de pirofosfato de calcio.

¿Cuáles son los síntomas?

En general, los síntomas son repentinos. El dolor se presenta de noche. Hay inflamación en la articulación afectada, casi siempre el dedo gordo del pie, pero también pueden aparecer en el codo, la muñeca o la rodilla.
Esta etapa inicial desaparece en unos siete días, pero la mayoría de los pacientes experimenta ataques más frecuentes y duraderos en el transcurso de un año.

Sin tratamiento, esta forma aguda puede convertirse en gota tofácea crónica, cuando los depósitos de ácido úrico crean los llamados “tofos” en la piel y alrededor de las articulaciones. En esta fase, los síntomas son más constantes, con rebrotes intermitentes.

¿Cómo se diagnostica?

Si hay indicios de gota, el médico analiza la sangre para medir el nivel de ácido úrico. Pero aunque sea alto no basta para el diagnóstico, pues el ácido aumenta en muchas circunstancias y en quienes no tienen gota. La cantidad puede ser normal en un rebrote, y se requiere buscar cristales en la articulación. Los rayos X de una articulación sirven para ver si existe daño articular y evaluar si es grave.

¿Qué opciones de tratamiento hay?

Los antiinflamatorios no esteroideos mitigan el dolor y la inflamación. Las dosis son altas en los primeros dos días y luego se aplica una dosis reducida por una semana. Los que no responden al tratamiento quizá requieran corticosteroides.
Si la condición se repite con síntomas graves, hay medicamentos que disminuyen el ácido.
Se recomienda modificar la alimentación y evitar los productos altos en purinas. Mucha agua y evitar el alcohol aseguran el desecho del ácido úrico, reducen la formación de cristales. Otra recomendación es bajar de peso: según un estudio de 2005, el sobrepeso casi duplica el riesgo de gota.

¿LO SABÍA?

* La gota es rara antes de la pubertad y los hombres tienen diez veces más riesgos de verse afectados que las mujeres. 
* El 5% de la población tiene un elevado ácido úrico en la sangre, pero no todos desarrollan gota. La gran cantidad de ácido úrico también puede generar piedras en los riñones.

Alimentos que contienen purinas

Hay alimentos con un alto contenido de purinas, sustancias que se transforman en ácido úrico en el cuerpo.
Un bajo consumo de ellos puede disminuir la frecuencia o la gravedad de la gota.

Camarones, cerveza, bebidas  alcohólicas, Anchoas, Cangrejo, Arenque, Carne, Hígado, Espárragos, Caballa, Espinacas, Mejillones, Porotos, Riñón, Jamón, Sardinas, Langosta, Ternera, Ostras, Panceta, Pollo

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