Epilepsia y fiebre con convulsión en niños: cómo actuar Epilepsia y fiebre con convulsión en niños: cómo actuar

Sepa cómo actuar en caso de convulsiones, ya sea en un adulto epiléptico o en un niño con episodio momentáneo de convulsiones febriles.

Epilepsia en jóvenes y adultos


Presenciar un ataque epiléptico es aterrador, pero pocas veces son tan alarmantes como parecen a primera vista. 
Mantenga la calma y siga estos consejos para evitar que el paciente se haga daño. 

Rápida acción

Las convulsiones pueden ser recurrentes, como en la epilepsia (por destellos o intermitencias de luz), o sin causa aparente. El paciente puede tambalear, pronunciar palabras sin sentido, o caer al suelo y convulsionar. Nunca impida los movimientos ni coloque algo en la boca.

 Si la persona que sufre el ataque está en el suelo, coloque ropa debajo de ella para evitar lesiones, particularmente en la cabeza. De ser posible, mueva cualquier mueble cercano si está en un interior.
 Cuando las convulsiones se detengan, gire a la persona de costado y verifique que las vías respiratorias estén despejadas. Déjelo recostado para que se recupere.
• Llame a una ambulancia si es el primer ataque que sufre, si dura más de 5 minutos o se repite. Llame también si la persona se ha lastimado o si permanece inconsciente por 10 minutos o más. 

Epilepsia y fiebre con convulsión en niños: cómo actuar

Cuando un niño tiene convulsiones febriles

Antes de los 5 años de edad, un niño puede sufrir convulsiones causadas por fiebre. Aunque por lo general son inofensivas y no duran más de 2 minutos, debe tomar las siguientes medidas.
• Llame una ambulancia si el niño muestra otros síntomas de un cuadro serio, como sarpullido o tortícolis, si el ataque dura más de 5 minutos, o si no se ha recuperado completamente en una hora. Busque atención médica si es el primer ataque.
• Durante el ataque, para prevenir cualquier daño recueste al niño sobre una superficie blanda si puede moverlo sin riesgo alguno. De ser posible, recuéstelo de costado para mantener las vías respiratorias abiertas y prevenir que se ahogue si vomita.
• Tan pronto como pueda, quítele la ropa de abrigo o de cama y afloje la ropa ajustada. No permita que el niño sufra demasiado frío y no le lave la piel con agua fría. Deje que disminuya su temperatura naturalmente.
• Cuando el niño esté totalmente consciente, suminístrele paracetamol o ibuprofeno si lo desea, para ayudar a bajar la temperatura.
• Controle el pulso, la respiración y la temperatura del niño cada 10-15 minutos hasta que la temperatura comience a disminuir.

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