En casa: practique estos simples ejercicios de Pilates En casa: practique estos simples ejercicios de Pilates

Este método de ejercicio es adecuado para todas las edades, y mejora la agilidad, movilidad y la resistencia. 

La práctica de Pilates, sutil pero poderosa, trabaja la fuerza central corporal, mejora la postura y produce una figura más tonificada y esbelta.
Estos ejercicios elementales le darán una sensación de lo que es Pilates.

Preparativos:

  • Use ropa que le permita moverse libremente.
  • Necesitará: una colchoneta.
  • Antes de comenzar cualquier ejercicio, relaje el cuerpo y concéntrese en los músculos que va a usar.
  • Utilice la Técnica de respiración intercostal: Es fundamental para crear estabilidad y permitir movimientos centrados. Practíquela. Inhale, y a medida que exhala contraiga los músculos abdominales hacia adentro y hacia afuera; visualice cómo el ombligo se pega a la columna. Note cómo esta técnica se incorpora a los siguientes ejercicios.

Ejercicio 1: Estirarse – doblarse

  1. Siéntese en la colchoneta con las rodillas hacia arriba, los pies firmes en el suelo frente suyo y los brazos estirados.
  2. Deje salir el aire a medida que baja, doblando la parte baja de la espalda en forma de C y llevando el ombligo hacia la columna. Mantenga los pies firmes sobre el suelo a medida que baja lentamente del todo. Deje descansar los brazos a los lados.
  3. Respire hondo, llenando los pulmones y expandiendo la espalda. Exhale a medida que se despega del suelo, levantándose como se acostó, con los brazos estirados a los costados. Mantenga la barbilla hacia adentro y levante primero la cabeza, llevando el ombligo hacia la columna
  4. Lleve los brazos hacia adelante para que descansen en sus pies y haga uso de los abdominales ahuecados para sostenerse en posición curva en forma de C. Luego, inhale y levántese desde la base de la columna para adoptar la posición original. Haga esto tres veces.

Ejercicio 2: Elevaciones de cadera

  1. Recuéstese sobre la espalda con las rodillas flexionadas, los pies apoyados sobre el suelo, los brazos descansando a los lados
  2. Exhale y lleve su ombligo hacia su columna, moviendo el coxis hacia arriba. Continúe despegando su columna del suelo, no como una tabla, pero de a una vértebra a la vez. Mantenga los pies firmes en el suelo.
  3. Cuando se haya elevado apoyándose en los hombros, formando con el cuerpo una línea recta desde las rodillas hasta los hombros, mantenga la posición, inhalando. Relaje el cuello, los hombros y la caja torácica mientras contrae las caderas, los muslos y los tobillos.
  4. Exhale, llevando el ombligo hacia la columna, y vuelva despacio hacia abajo hasta la posición inicial, vértebra por vértebra, trabajando desde la parte superior de la columna.

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