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Los duraznos, nutritivos y versátiles, pueden comerse frescos, en ensalada de frutas, o cocidos con platos de carne y aves. También pueden hacerse al h...

BENEFICIOS

  • Buena fuente de vitamina C, betacaroteno (solo las variedades de pulpa amarilla), con cantidades útiles de potasio.
  • Buena fuente de fibra alimentaria.

DESVENTAJAS

  • Pueden provocar reacciones alérgicas en personas susceptibles.

Los duraznos frescos son una fuente de vitamina C baja en calorías. Contienen fibra, en especial pectina, una fibra soluble que ayuda a disminuir el colesterol en sangre. Un durazno de tamaño mediano tiene solo 35 kcal, y si se consume con la cáscara, proporciona más de tres cuartos del requerimiento diario de vitamina C. Los duraznos enlatados pierden más del 80 por ciento de su vitamina C, y si están en almíbar tienen más calorías que la versión fresca. Por ejemplo, 110 g de duraznos envasados en almíbar espeso tienen 61 kcal en comparación con las 43 kcal de los que están envasados en jugo. Por eso, es preferible buscar frutas envasadas al natural. A igual volumen, los duraznos disecados tienen más calorías porque se necesitan unos 3 kg para producir solo 500 g de la fruta seca. Diez mitades de duraznos disecados (unos 120 g) aportan 262 kcal; una ventaja es que son una fuente más concentrada de varios nutrientes esenciales. Esas diez mitades proporcionan 1300 mg de potasio y 8 mg de hierro. Después de comer duraznos disecados, hay que cepillarse los dientes para eliminar los residuos pegajosos, que pueden causar caries si permanecen durante algún tiempo. Los duraznos disecados suelen contener sulfitos, un conservante que desencadena reacciones alérgicas en algunas personas. Los duraznos pueden causar una reacción alérgica en personas que presentan reacciones a frutas similares, como los damascos, las ciruelas, las cerezas y las almendras. Además, contienen salicilatos, que pueden provocar una reacción en personas sensibles a la aspirina.

Consejos para elegir duraznos
• Un durazno debe sentirse pesado (eso indica que es jugoso)
• Buscá duraznos amarillos o color crema con tonalidades rosadas en la cáscara. Evitá los de coloración verde, porque fueron cosechados antes de tiempo. • Elegí duraznos que no tengan la piel arrugada ni machucones. • Olé el extremo del fruto cercano al tallo; se debe percibir la fragancia característica del durazno.
• Evitá los duraznos que tienen círculos de color oscuro. Es uno de los primeros signos de descomposición.
• Si comprás duraznos más firmes, colocalos en una bolsa de papel a temperatura ambiente para acelerar el proceso de maduración. A menos que se vayan a consumir en el día, guardá los duraznos maduros en la heladera. Allí se conservarán de tres a cinco días.  

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