8 amenazas inesperadas de la posmenopausia 8 amenazas inesperadas de la posmenopausia

La fragilidad ósea y el cáncer de mama no son los únicos peligros que enfrentan las mujeres que entran al climaterio.

1. Enfermedades bucales.

Las mujeres deben tener una higiene bucal impecable después de la menopausia: la falta de estrógeno eleva el riesgo de perder dientes o padecer gingivitis y periodontitis. “Algunas experimentan sequedad de boca, dolor o ardor en las encías y percepción alterada de la sal, pimienta y sabores ácidos”, agrega JoAnn V. Pinkerton, directora de la Sociedad Americana de Menopausia.

2. Apnea del sueño.

El riesgo de padecer apnea del sueño incrementa tras la menopausia ya que se produce menos progesterona, hormona que estimula la respiración. Por desgracia, la afección no se detecta en el 90 por ciento de los casos, señala Pinkerton con los hallazgos del Estudio longitudinal del sueño de la Universidad de Wisconsin en mano. Las mujeres no presentan los síntomas típicos de los trastornos del sueño (ronquera, respiración interrumpida y somnolencia diurna excesiva), sino insomnio, dolores de cabeza matutinos y ansiedad.

3. Diabetes.

Si llegó a la menopausia antes de los 46 o después de los 55 años, es más propensa a desarrollar diabetes tipo 2, según la Iniciativa para la Salud Femenina. La falta de estrógeno, que genera resistencia a la insulina y provoca antojos, influye. El peligro aumenta si tiene antecedentes de hipertensión, síndrome de ovario poliquístico o diabetes gestacional. Haga exámenes cada tres años a partir de los 45 para descartarla, en especial si presenta sobrepeso.

4. Cardiopatía.

Antes de la menopausia, los ovarios sintetizan estrógeno, lo cual eleva las concentraciones de colesterol “bueno” (HDL), reduce las del “malo” (LDL) y atenúa el riesgo de padecer hipertensión. Es lógico, entonces, que el peligro de sufrir cardiopatías se dispare ante la falta de la hormona. Una de cada ocho mujeres de entre 45 y 64 años, y una de cada cuatro mayores de 65, ha padecido alguna cardiopatía. No fumar, llevar una dieta rica en alimentos vegetales y ejercitarse al menos 30 minutos al día son excelentes medidas de prevención.

5. Trastornos alimenticios.

Según un estudio publicado en la revista International Journal of Eating Disorders, la menopausia, caracterizada por cambios hormonales y de la compo-sición corporal, se asocia a una mayor incidencia de trastornos alimenticios y una percepción corporal negativa.

6. Males autoinmunitarios. 

La razón es un misterio, pero los investigadores afirman que la pro-babilidad de desarrollar trastornos autoinmunitarios, como lupus, artritis reumatoide y tiroiditis de Hashimoto, en la posmenopausia es más alta. “Las mujeres cuentan con dos cromosomas X y si estos presentan anomalías, hay mayor riesgo de padecer enfermedades autoinmunitarias”, explica Pinkerton.

7. Problemas en vías urinarias.

La incontinencia urinaria es muy común en la posmenopausia. El estrechamiento de la uretra (por falta de estrógeno) y el debilitamiento de los músculos del piso pélvico (por la edad y los partos) podrían ser las causas, sostiene Pinkerton. Las infecciones de vías urinarias también son más frecuentes. Y es que una de las funciones de los estrógenos es mantener las bacterias nocivas a raya. Medidas preventivas: haga los ejercicios de Kegel, hidrátese y vaya e al baño antes y después de tener relaciones sexuales.

8. Hepatopatía.

Los efectos nocivos del alcohol, las infecciones y el exceso de grasa le pasan factura al hígado conforme envejecemos, explica Pinkerton. Además, hay riesgo de desarrollar hepatitis C. Hágase un examen para descartar la enfermedad.

Elegí tu puntuación
Dejá tu comentario
Notas Relacionadas