14 nuevos datos para combatir las cardiopatías 14 nuevos datos para combatir las cardiopatías

Estos consejos son el punto de partida idóneo para aprender a cuidar el órgano que late.

Alimentos que ayudan a combatir enfermedades cardíacas

Yogur

El yogur y los productos untables que contienen fitoesteroles (sustancias similares al colesterol bueno) pueden reducir los niveles de LBD en la sangre hasta en diez por ciento, señala Kristian Morey, nutricionista del Mercy Medical Center, en Baltimore.


Comino

Esta especia tiene poderosos efectos benéficos para la salud del corazón, indica Morey. Un estudio publicado en la Complementary Therapies in Clinical Practice encontró que las mujeres con sobrepeso u obesidad que consumieron apenas media cucharadita de este condimento a diario redujeron su LBD y sus triglicéridos, además de que incrementaron sus niveles de colesterol bueno.


Kiwi

“Comer de dos a tres piezas de esta fruta al día puede reducir los niveles de triglicéridos dañinos en la sangre”, afirma Morey. El kiwi contribuye a elevar las concentraciones de colesterol bueno y es rico en vitaminas (C y E) y minerales (potasio, magnesio, cobre y fósforo). “Si además se animara a comer la piel de esta peluda fruta consumiría el doble de fibra”, añade.


Champiñones

Durante un estudio científico, cuyos resultados publicó recientemente  el Journal of the American College of Cardiology, se analizó la manera en que los ingredientes más comunes contribuían a mejorar la salud cardíaca. Los autores avalan sin restricciones las setas debido a sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.

 

Maníes

Son más baratos que las nueces y las almendras, y brindan los mismos beneficios al corazón. Cuando los investigadores examinaron la dieta de las personas en los Estados Unidos y otros países descubrieron que quienes comían maníes y frutos secos con regularidad eran mucho menos propensos a morir de enfermedad coronaria. Para  aprovecharlos mejor, elija presentaciones sin sal. 


Naranjas

Existen estudios que sugieren que los regímenes ricos en vitamina C pueden reducir los riesgos de sufrir un ACV, sobre todo si se fuma. Las naranjas son una de las mejores fuentes de este nutriente. En las frutillas, los repollitos de Bruselas, el brócoli y el pimiento rojo también abunda dicho compuesto.


Chocolate

Si es amargo (al menos 75 por ciento de cacao; lo ideal es 85 por ciento), puede ser provechoso para su corazón, apunta Morey. Es rico en flavonoides saludables, sobre todo en flavonoles, que contribuyen a reducir el riesgo de padecer cardiopatías, indica la AHA. 


Y consuma los minerales correctos

El potasio y el magnesio son de los más importantes. El primero ayuda a que el sistema eléctrico de nuestros órganos, tejidos y células trabaje adecuadamente. El segundo lo protege contra el riesgo de sufrir infartos de miocardio, fortalece los músculos y los tejidos, y disminuye la presión arterial. Si nota palpitaciones, su médico querrá conocer tus niveles de minerales. Quizá también necesite consumir complementos de calcio sin importar su sexo: la carencia del compuesto aumenta la propensión a padecer todo tipo de afecciones.

 No se aguante las ganas de orinar.

Investigadores de la Universidad de Taiwán descubrieron que una vejiga llena puede acelerar su corazón. Además tiene la capacidad de sobrecargar las arterias coronarias, al contraerlas. Lo anterior podría provocar un infarto de miocardio en quienes presentan factores de riesgo para ello.


Limite sus atracones de fin de semana

Cuidar lo que come es importante, pero investigaciones recientes sugieren que el momento en que lo ingiere también podría incidir en su salud. Por lo general, solemos a cenar a una hora fija entre semana. Los fines de semana, no obstante, cambiamos los horarios de descanso y comida, lo cual interrumpe nuestros patrones de alimentación. El problema radica en que alterar nuestro consumo regular de calorías hasta por un insignificante 10 por ciento puede incrementar nuestra presión arterial, así como aumentar el tamaño de nuestra cintura y nuestro índice de masa corporal, lo dice un estudio realizado en la Universidad de Columbia en el que participaron 116 mujeres de entre 20 y 64 años. Los científicos no están seguros del porqué, aunque creen que las interrupciones del ciclo circadiano de nuestro corazón y otros órganos son las culpables.


Tome sol

La deficiencia de vitamina D se ha vinculado a la enfermedad coronaria, el cáncer, la diabetes, la obesidad y hasta la Covid-19. El riesgo de sufrir dichas afecciones tiende a aumentar con los años. La luz solar estimula la producción de dicho nutriente en su organismo; también puede obtenerlo de la comida y los complementos alimenticios.


Acuda a rehabilitación

A rehabilitación cardíaca, claro está. Si ha sufrido un infarto, sabrá que los médicos recomiendan participar en un programa supervisado de ejercicios y cambios en el estilo de vida, pues esta es la clave para reducir el riesgo de reincidencia. “Los sobrevivientes de infarto deberían ser dados de alta del hospital con la sugerencia de acudir a rehabilitación cardíaca como parte del tratamiento”, asevera Martha Gulati, médica, jefa de Cardiología en la Universidad de Arizona y editora en jefe de cardiosmart.org, iniciativa de vinculación con los pacientes de la ACC. “Si no se agenda mientras está en el nosocomio, pregúntele a su médico cómo puede inscribirse”. Alan Schwartztein, médico familiar asentado en Wisconsin y funcionario del Colegio Americana de Médicos Familiares. Quienes vivan lejos del centro de rehabilitación cardíaca podrían participar de manera virtual. “Las personas pueden solicitar recibir mensajes de texto por parte de los organizadores a fin de recordarles que deben realizar sus ejercicios e implementar las modificaciones pertinentes en sus dietas”, concluye.


No deje que su corazón se endurezca

A los 50 años, la musculatura cardíaca comienza a ponerse rígida, dificultando aún más su función. Los médicos se refieren a ello como disfunción diastólica: la incapacidad del músculo para relajarse tras cada latido, lo cual incrementa su deterioro. En el caso de las mujeres, los cambios hormonales pueden hacer que las cosas empeoren. “Cuando los niveles de estrógeno se desploman, a menudo desarrollan dicha rigidez”, comenta la cardióloga Regina Druz, del Centro de Cardiología Integral de Long Island, Nueva York. Ejercitarse con regularidad y llevar una dieta balanceada puede ayudar a evitarlo. Consulte a su médico si presenta alguno de estos síntomas: falta de aire, fatiga, ritmo cardíaco acelerado, o inflamación en piernas, tobillos y pies.


Sea amable con otros

Los sedentarios tienen 73 por ciento más probabilidades de padecer síndrome metabólico, una serie de complicaciones que aumentan el riesgo de cardiopatía. Por otro lado, un estudio encontró que quienes gastaban dinero en provecho de otros tenían una presión arterial más baja que quienes lo usaban en sí mismos. ¿Quiere beneficiarse más? Realice algún proyecto que conlleve actividad física en beneficio de los demás. Por ejemplo, podría barrer la vereda entera. 

Elegí tu puntuación
Dejá tu comentario
Notas Relacionadas