Imagen Imagen

La historia de los jeans se remonta al siglo XIX en el año 1853 cuando el alemán Levi Strauss decidió instalarse en San Francisco con el fin de abrir un local para vender tiendas de campaña a los mineros.

¿Quién fue Levi Strauss?

Levi Strauss ¡sí, realmente existió un Levi Strauss!) era un comerciante textil de California, y vendía una amplia gama de productos. El jean original de Levi era el 501. Ese número no era más que un código arbitrario de inventario, según el portavoz de Levi Strauss & Co., Brad Williams. Como Strauss prefería no aplicar la palabra jean a sus prendas, promocionaba el 501 como “overol a la cintura”. Imagínese, si la empresa hubiera conservado esa denominación hasta la década de 1970, los diseñadores de alta costura como Gloria Vanderbilt y Calvin Klein quizá no habrían podido endilgarles “overoles a la cintura de diseño” a un público crédulo a un precio que triplicara los precios del señor Strauss.

También te puede interesar: El niño que dejó de sonreír

¿Por qué a veces encontramos arena en los bolsillos de los jeans nuevos?

Podríamos imaginar que justo elegimos un par de jeans devueltos por un cliente anterior que fue a la playa, pero eso es altamente improbable. Aunque uno no fuera jugador por naturaleza, podría estar dispuesto a apostar una pequeña suma a que los jeans en cuestión estaban prelavados con el sistema de lavado a piedra. Los jeans prelavados con ese sistema son más suaves porque durante el lavado se friccionan con piedra pómez. Don Wofford, especialista de Marketing del coloso de los jeans Levi Strauss & Co., explica que esas rocas pueden convertirse en arena: la piedra pómez es una piedra blanca y suave, que se coloca en las inmensas lavadoras junto con los jeans, para el proceso de lavado a piedra. A veces, las piedras pómez que se usan en el proceso de lavado se desintegran en partículas muy pequeñas (arenilla), que terminan en los bolsillos de los jeans prelavados. Obviamente, los bolsillos son la parte de los jeans que más se presta a que queden atrapadas las partículas de piedra pómez. En otro lugar, la arena sería arrastrada.

También te puede interesar: Cómo aprender a valorar 'las pequeñas manchas' de la vida

Elegí tu puntuación
Dejá tu comentario
Notas Relacionadas