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Los baños de inmersión sirven para tratar toda clase de dolencias.

El agua tibia de un baño relajante masajea en forma sutil los músculos cansados y estimula la circulación sanguínea, lo que acelera la distribución de los nutrientes sanadores a los tejidos y, al mismo tiempo, ayuda a eliminar el ácido láctico y otros desechos que contribuyen a la sensación de dolor. 


Un baño caliente puede ayudar incluso a quemar algunas calorías extras al acelerar un poco el metabolismo. Evite quedarse demasiado tiempo en el agua muy caliente, ya que, pese a que el calor puede resultar agradable, puede generar inflamación.

 

Una técnica que se práctica desde hace siglos es la hidroterapia de contraste. Consiste en alternar entre agua caliente y fría, provocando que los vasos sanguíneos se dilaten y se contraigan alternativamente. Es una especie de bombeo que activa la circulación sanguínea y ayuda a reducir la congestión y la inflamación, mejorar la digestión y estimular la actividad de los órganos. 


Para hacer esto en su casa, necesitará una palangana grande, para que sirva como segunda bañera, o puede sentarse en una bañera con agua tibia y usar un duchador de mano para rociarse de vez en cuando con agua fría. Siempre debe empezar con agua caliente y terminar con agua fría.


Alivio de la picazón

Si su problema es la picazón, un baño de inmersión —con ciertos ingredientes agregados— puede ser justo lo que recomienda el médico. A continuación, le presentamos algunos ingredientes para que agregue al agua de la bañera: 


  • Bicarbonato de sodio. Es un remedio excelente para la picazón. Si su hijo tiene varicela, agregue media taza de bicarbonato en una bañera no muy llena para aliviar la picazón.
  • Ayuda herbal. Desde la antigüedad, las hierbas frescas y secas se agregan al agua del baño por sus efectos sanadores sobre la mente y el cuerpo. Una mezcla de manzanilla y pétalos de rosa alivia la sequedad de la piel. Ubique tres cucharadas de cada una en el centro de un cuadrado de muselina doblado en dos, átelo firmemente y métalo en la bañera. Apriete la bolsa húmeda para que libere los aceites perfumados en el agua.   
  • Avena. Para aliviar la urticaria y la picazón por quemaduras solares, dese un baño de inmersión tibio y agregue unas cucharadas de avena coloidal (un polvo fino, por lo que flota en el agua), que se consigue en las farmacias. Si no consigue avena coloidal, coloque aproximadamente una taza de avena arrollada dentro de una media de nylon, átele el extremo y déjela flotar en el agua mientras se da un baño.  La avena hace que la bañera se vuelva muy resbalosa, así que tenga cuidado al salir.
  • Vinagre. El vinagre común es otra sustancia que ayuda a controlar la picazón. Funciona por medio de la acidificación de la piel. Para aliviar la picazón por quemaduras solares o la psoriasis, dese un baño fresco con dos tazas de vinagre agregadas al agua.

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Agregado de aceites esenciales

Una buena manera de reforzar el valor medicinal de un baño de inmersión es agregar aceites esenciales, disponibles en farmacias y tiendas naturistas. Cada uno tiene su propio perfil de curación. Después de un día cansador, unas gotitas de aceite de pino en el agua pueden resultar muy tonificantes. El aceite de eucaliptus promueve el estado de alerta y alivia la congestión; el aceite de geranio reduce la ansiedad; el de lavanda sirve para combatir la depresión; y el de romero estimula la memoria. La combinación de aceites esenciales también es beneficiosa. 

Si usted es alérgico, pruebe su reacción a los aceites esenciales antes de usarlos. Póngase un poquito del aceite diluido en la cara interna del brazo. Si no tiene ninguna reacción dentro de las 12 horas, es seguro agregarlo al agua de baño. A continuación, algunas propuestas:


  • Baño de inmersión para tratar la artritis. Combine cuatro gotas de aceite de enebro y dos gotas de cada uno de estos aceites: lavanda, ciprés y romero, junto con media taza de sales de Epsom. Para darse un baño más simple, coloque tres gotas de aceite de lavanda y tres gotas de aceite de ciprés.


  • Baño para un sueño relajante. Emplee entre dos y cuatro cucharadas de sal marina, cuatro gotas de aceite de lavanda, tres gotas de aceite de mejorana y tres gotas de aceite de limón. Otros aceites que ayudan a dormir bien son el de la flor del árbol de lima, el de manzanilla romana, el de incienso, el de neroli y el de rosas.
  • Baño para aliviar la tensión. Agregue tres gotas de aceite de ylang ylang, cinco gotas de aceite de lavanda, dos gotas de aceite de bergamota y media taza de sales de Epsom.

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