Trucos para no tirar comida nunca más Trucos para no tirar comida nunca más

Deje de sentirse culpable por desperdiciar comida (y ahorre dinero y tiempo de compras) con estos ingeniosos trucos para hacer que sus productos duren más tiempo. 

Frutas y vegetales

1. Frutos rojos: enjuague con vinagre. Antes de guardar las frutillas, frambuesas y otros frutos rojos en la heladera, lávelos con una mezcla de vinagre y agua (en una proporción de 1:3). Esto los desinfecta contra moho, lo que puede prolongar su vida útil durante semanas. Después, enjuáguelos con agua y séquelos muy bien.  
2. Lechuga: guárdela con toallas de papel. ¿Preparó demasiada lechuga para su ensalada? Guarde las hojas que le sobraron en un tazón con una toalla de papel encima, después séllelo con papel film. El papel absorbe la humedad que causa el reblandecimiento y la coloración café de las hojas. Sustituya el papel cuando esté húmedo. Otro truco: rocíe las hojas con una pizca de sal, esto ayuda a eliminar el exceso de humedad. 
3. Palta: agréguele un chorrito de limón. La palta tiene enzimas que producen un pigmento café cuando se exponen al oxígeno, razón por la cual esa mitad de palta no luce apetecible al poco tiempo de haberla guardado. Para evitar esto, agréguele un chorrito de jugo de limón. (También puede ponerle al guacamole).  El ácido cítrico ayudara a prevenir la coloración marrón, por lo menos durante un día. También puede guardar rebanadas de palta con trozos de cebolla. Los mismos gases que lo hacen llorar cuando pica una cebolla, previenen la oxidación en la palta. Este no adquirirá un sabor notorio a cebolla, siempre y cuando solo toque la piel de esta. 
4. Limones: Evite cortarlos por la mitad. Si solo necesita un chorrito de jugo cítrico para preparar una receta o una bebida, perfore un limón completo con un tenedor en lugar de cortarlo por la mitad. De esta manera puede exprimir lo que necesita sin resecar todo el limón.  
5. Cebollas: envuélvalas en medias. Suena extraño, pero el material en forma de malla permite la entrada de suficiente aire al vegetal, lo cual ayuda a mantenerlo fresco. Solo deslice las cebollas en las medias de nylon, y haga un nudo entre cada bulbo. Consejo: use un par de medias nuevo para evitar cualquier olor a pies en su siguiente guiso. 
6. Papas: guárdelas con manzanas. Las manzanas producen gas etileno que puede mantener las papas frescas durante más de ocho semanas. Dígale adiós a esos molestos brotes que le salen a las papas después de unos cuantos días.
7. Manzanas: remoje las rebanadas en agua con sal. Las manzanas rebanadas son un refrigerio adecuado o una decoración para las ensaladas, pero los sobrantes con coloración café no son atractivos. Remoje las rebanadas que le sobraron en una taza con agua fría con sal para prevenir la oxidación (pero no más de ½ cucharadita de sal por 900 ml de agua, porque si no, el sabor penetrará la fruta). Después de cinco minutos, seque y conserve las rebanadas dentro de una bolsa de plástico hermética. 
8. Apio: envuélvalo en papel aluminio. A diferencia de una bolsa de plástico, el aluminio dejará que salga el gas etileno, responsable de la maduración. Cuando el etileno queda atrapado en una bolsa de plástico, hace que la pérdida de humedad y putrefacción se presenten más rápidamente. 

Trucos para no tirar comida nunca más

Otros alimentos

1. Azúcar morena: Puede poner el azúcar en un recipiente hermético de plástico junto con un alimento que contenga humedad, como una rebanada de pan o unas rodajas de manzana. Así se mantendrá suave y con sabor.
2. Harina: Mantenga fría la de trigo integral. El alto contenido de aceite del germen de trigo puede hacer que la harina se ponga rancia si se mantiene mucho tiempo en la despensa. Si no la usa a menudo, guárdela en un recipiente hermético en la heladera, donde dura hasta seis meses. Hay que olerla para comprobar su frescura: no debe tener casi ningún olor. Deséchela si huele mal. La harina blanca puede durar cerca de un año en la despensa dentro de un recipiente hermético.
3. Manteca: Congele las barras que no vaya a usar pronto, así evitará que se pongan rancias o se impregnen del olor de otros alimentos. En la heladera, la manteca sin abrir debe durar unos cuatro meses. En el congelador, cerca de un año. Deje las barras en su envoltorio original y métalas  en dos bolsas de plástico antes de congelarlas. Una señal de que necesita congelar la manteca es que esté más clara por dentro que por fuera. Eso indica que se está oxidando porque lleva mucho tiempo guardada y ya no está fresca; el color debe ser uniforme.
4. Salsa de soja: Revise el color. Cuando está fresca, esta salsa es de un tono café rojizo; si está muy oscura, lo más probable es que esté oxidada. La salsa de soja no necesita mantenerse fría, pero la refrigeración ayuda a que conserve todo su sabor hasta por dos años.
5. Miel de abejas: Haga que la miel cristalizada vuelva a ser líquida poniendo a calentar el frasco a baño María o en una sartén con agua a fuego medio; con una cuchara limpia de madera, revuelva los cristales hasta que se hayan disuelto. No guarde la miel en la heladera, ya que el frío puede cristalizarla nuevamente. La miel puede durar de manera indefinida, incluso una vez abierto el recipiente (en tumbas del Antiguo Egipto se han descubierto tarros con miel aún conservada) porque ciertas enzimas presentes en el estómago de las abejas crean subproductos que combaten a las bacterias.
6. Aceite de oliva: A menos que lo use mucho, compre botellas pequeñas. Una vez abierto, el aceite de oliva se pone rancio en tan solo tres meses (aunque en la etiqueta diga que dura más tiempo). El aceite de oliva fresco huele a aceitunas verdes maduras y tiene una nota de sabor ligeramente picante; tenga cuidado si presenta olor a cera: puede ser señal de deterioro.
7. Queso: Déjelo respirar. Envuélvalo en un material poroso. Si no tiene papel especial para envolver queso, use papel encerado. Evite guardar el queso en papel de aluminio o en bolsas de plástico de cierre hermético. Si el queso no recibe un poco de oxígeno, se secará rápidamente.
8. Mayonesa: Ubíquela en la puerta de la heladera. Si la coloca en uno de los estantes o cajones interiores, puede enfriarse mucho, lo que hará que el aceite se separe y se concentre en la parte alta del frasco. 

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