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¿Alguno de sus invitados para la cena de Navidad sigue una dieta especial? Con lo siguiente le estarán aún más agradecidos.

La cena navideña podrá estar repleta de delicias vegetales, pero también abundan los carbohidratos (desde el relleno hasta el puré de papas, los turrones y el pan dulce) que se descomponen en glucosa. Para los que sufren de diabetes, estos alimentos podrían provocar un incremento peligroso en la glucemia. A continuación, le decimos cómo lograr que la cena satisfaga a estos paladares y a sus necesidades de salud.

1. Dele espacio a su invitado.

“Cuando alguien vive con un problema crónico de salud, puede cohibirse por la forma en que la gente percibe su manera de controlarla,” dice Sally Ho, instructora en diabetes y nutricionista de la clínica Motivate Nutrition en Edmonton, Canadá. Si bien a algunos no les importa medirse el azúcar en la sangre delante de un grupo o administrarse insulina en la mesa, a otros sí. Prepare un lugar reservado en el que puedan realizar estos procedimientos y avíseles. 

2. Arranque fresco.

Si de entradas se trata, quizá sea hora de darle un descanso a su adorado pan integral de centeno con aderezo de espinaca. Dado que el plato fuerte en la cena navideña suele estar lleno de carbohidratos, unas verduras con salsa para acompañar, pepinitos encurtidos bajos en sodio y queso son alternativas más balanceadas como aperitivos. ¿Quiere que sea algo caliente? Los hongos rellenos son una buena idea.

3. Ofrezca variedad.

La gente que lidia con la diabetes no necesita eliminar por completo los carbohidratos de su dieta. Al contrario, deben ingerirlos en cantidades moderadas, explica Andrea Toogood, nutricionista e instructora de Essence Nutrition and Wellness Coaching en Regina, Canadá. Podría alegrarles la vida con una variedad de alternativas como arvejas al vapor, zanahorias asadas o una ensalada verde. 

4. Renueve los clásicos.

Toogood dice que el puré de coliflor es una gran alternativa para sustituir al de papas. Mientras que estas cuentan 17 gramos de carbohidratos por cada 100, la coliflor cruda apenas registra 3… y 2 de ellos son de fibra, sustancia que el organismo no descompone ni convierte en glucosa. Infórmeles a sus invitados cuáles son los ingredientes principales de cada plato. Así, quienes tienen restricciones alimenticias podrán disfrutar a su medida. 

5. Abastezca el bar.

No se olvide de tener a mano una variedad de bebidas bajas en azúcar: agua con y sin gas, así como gaseosas dietéticas, recuerda Ho. “Las personas que tienen diabetes saben que deben tener cuidado con las bebidas alcohólicas,” afirma, porque la cerveza, el vino y el licor pueden subir y bajar la glucosa en la sangre según cómo se consuma y cuándo. Es una buena idea organizar una barra en la que sus invitados puedan preparar sus propias bebidas y controlar las proporciones.

6. Prepare algo dulce.

Si a su invitado le gusta el postre, adecuarlo a sus necesidades es un lindo gesto. Si bien Ho indica que no hay problema con los platos dulces normales en pequeñas cantidades, bien podría hornear con sucralosa, que es termoestable y no altera los niveles de azúcar. Otra buena opción: fruta fresca. 

7. Bajen la comida.

No todo en Navidad tiene que ver con los alimentos; también se trata de pasar tiempo juntos, sugiere Toogood. Una de las mejores formas de hacerlo podría ser con una actividad física después de comer, como caminar y gozar los colores de la temporada y el aire fresco. “Les ayudará a consumir los carbohidratos o azúcares ingeridos,” agrega. 

8. Muestre respeto.

Tanto Toogood como Ho recalcan que su invitado sabe qué es lo mejor para él. No lo presione para que se sirva de nuevo o para que pruebe el postre, y tampoco lo juzgue si decide comer mucho dulce. “Eso no ayuda en nada —apunta Ho—. Las personas son responsables por su propia salud.”

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