Alimentos que curan: vino Alimentos que curan: vino

Un consumo moderado puede reducir los riesgos de enfermedades cardíacas y de ciertos tipos de cáncer.

BENEFICIOS

  • Un consumo moderado puede reducir los riesgos de enfermedades cardíacas y de ciertos tipos de cáncer.
  • El vino tinto contiene bioflavonoides, fenoles y taninos, que son beneficiosos para la salud.
  • Favorece la relajación.

DESVENTAJAS

  • Puede desencadenar alergias y migrañas en algunas personas.
  • El consumo excesivo puede causar enfermedades hepáticas, cáncer y defectos de nacimiento.

Mito...

El vino tinto contrarresta los efectos de una alimentación rica en grasas, de la obesidad y de una vida sedentaria.

Realidad...

Los efectos positivos del vino para el corazón solo se obtienen cuando es parte de un estilo de vida saludable.

El vino y el corazón

Numerosos estudios demuestran que un consumo moderado de alcohol (una o dos copas de 125 ml) por día, preferiblemente con una comida, se vincula con un menor riesgo de padecer enfermedades cardíacas. Consumidores moderados de vino tinto que participaron de una investigación mostraron un 40 por ciento menos de probabilidades de tener un infarto que los que no bebían. Según un informe de 1991, los franceses tienen una estadística de infartos que es solo la tercera parte de la de los norteamericanos, a pesar de que consumen la misma cantidad de grasas o más. El consumo de vino puede ser la causa de este fenómeno, llamado la “paradoja francesa”. El consumo anual de vino en los Estados Unidos es de entre 8 y 11 litros por persona, comparados con unos 57 litros por persona en Francia.

La investigación no ha determinado qué sustancia presente en el vino es la que puede prevenir los infartos, pero algunos plantean la teoría de que ciertos compuestos como la quercitina y el resveratrol del hollejo de la uva, así como otros bioflavonoides, pueden ser los responsables. Estos compuestos hacen que la sangre no sea tan adherente y que haya menos probabilidades de que se formen coágulos. Se cree que la costumbre francesa de beber vino con las comidas proporciona la ingesta de alcohol habitual, pero moderada, que se necesita para reducir la formación de coágulos (causa de la mayoría de los infartos). Los bioflavonoides también poseen propiedades antioxidantes, ayudan a prevenir el deterioro de las paredes arteriales y a mantener las arterias dilatadas. Otros estudios demuestran que cantidades moderadas de vino pueden aumentar los niveles del colesterol HDL o “bueno”.

Otros beneficios para la salud

Se cree que el resveratrol presente en el vino tiene un efecto preventivo sobre varios tipos de cáncer, como el de colon y el de próstata. Los estudios de laboratorio indican que los pigmentos de antocianina y los taninos que contiene el vino pueden combatir los virus en animales, pero no se ha probado ese efecto en seres humanos. Los taninos pueden inhibir el crecimiento de la placa bacteriana en los dientes y proteger contra las caries. Otros estudios examinaron la relación entre el consumo moderado y el menor riesgo de demencia. Algunas personas afirman que el vino les provoca más sueño que otras bebidas alcohólicas; esto puede deberse a los otros ingredientes del vino, no al alcohol en sí.

Efectos negativos

Los beneficios de un consumo moderado de vino se pierden cuando el consumo diario supera las dos copas para las mujeres o las cuatro para los hombres. El consumo excesivo conlleva el riesgo de obesidad, ACV, cáncer de mama e hipertensión, así como la posibilidad de alcoholismo, cirrosis y otros trastornos hepáticos. Incluso el consumo moderado de alcohol puede aumentar el riesgo de accidente cerebrovascular hemorrágico; además, el abuso de alcohol en los primeros meses del embarazo puede causar defectos de nacimiento.

La mayoría de los vinos contienen sulfitos y conservantes que pueden provocar reacciones alérgicas en personas susceptibles. El vino blanco tiene un nivel más alto de sulfitos que el tinto. Por otra parte, el vino, en especial el tinto, suele desencadenar migrañas.

Vinos a temperatura ambiente

De acuerdo con los cánones, la temperatura a la que se sirven las bebidas o los alimentos no influye en su valor alimenticio, pero suele marcar la diferencia en cuanto al gusto individual. Esto es especialmente cierto cuando se refiere a sustancias de sabor complejo y sutil, y se aplica en particular a los vinos. El vino tinto tiene mayor peso molecular, es decir, que libera vapores con más dificultad que el vino blanco. Por eso, cuanto más cuerpo tenga un vino, la liberación completa de su aroma y bouquet dependerá de una temperatura más cálida. Por el contrario, cuanto más ligero y dulce sea el vino, sus cualidades resaltarán más si se le enfría ligeramente.

Elegí tu puntuación
Dejá tu comentario
Notas Relacionadas