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Solo porque está congelado no significa que no sea saludable o rico. Siga estos consejos útiles y prácticos... y disfrute.

Mito 1. Las frutas y verduras congeladas no son tan sanas como las frescas. Estas frutas y verduras a menudo son cosechadas en el punto justo de madurez, luego congeladas en las siguientes diez horas, dice la dietista Jenna Braddock. “Congelarlas encierra el valor nutricional”, dice.

Mito 2. Es seguro descongelar comida sobre la mesa de la cocina. Quizás este sea el principal culpable del deshielo inseguro, dice la dietista Caroline Passerrello, una vocera de la Academia de Americana de Nutrición y Alimentación. Descongele los alimentos en el refrigerador, en donde estará a salvo de las temperaturas de la “zona de peligro” -entre los 4°C y los 60°C- en donde las bacterias pueden reproducirse. Por supuesto, descongelar de este modo puede tardar más, así que planee con anticipación.

Mito 3. Los alimentos congelados tienen alta concentración de sodio. Muchos fabricantes comprenden las necesidades de los consumidores que se preocupan por la salud y tratan de disminuir el contenido de sal. Revise la etiqueta: se sorprenderá agradablemente lo poco que encontrará ahí.

Mito 4. Pasar agua caliente sobre los alimentos los descongelará de forma segura. Al contrario, esto podría causar problemas de salud. “Partes del producto pueden estar congeladas mientras que otras partes están calientes y pueden incluso comenzar a cocinarse”, dice Braddock. No solamente podría provocar que se cocine de forma dispareja, sino que algunos alimentos podrían alcanzar temperaturas de la zona de peligro. Si no puede esperar a que la comida se descongele en la heladera, se recomienda colocar los alimentos congelados en un tazón con agua fría y cambiar el agua cada media hora.

Mito 5. Volver a congelar los alimentos no es seguro. Siempre que los haya deshelado en el refrigerador, puede volver a congelarlos dice Passerrello. Solo sea consciente de que su calidad podría disminuir después de ser congelados en una segunda ocasión, dice.

Mito 6. La comida debe ir directo al frío. El hecho de que esas pechugas de pollo hayan estado empaquetadas en el súper no significa que estén listas para ser congeladas. Típicamente la gente que empaqueta los alimentos deja aire adentro del paquete, lo que crea una entrada para las bacterias y disminuye la calidad de la carne, dice Passerrello. Coloque la comida en papel aluminio o en film y saque tanto aire como sea posible antes de congelar. En cuanto a los vegetales frescos, escáldelos antes de meterlos a la heladera. El agua hirviendo detiene la actividad enzimática que de otro modo les quitaría el sabor y frescura a los vegetales, según afirma Passerrello.

Mito 7. La comida congelada vence. El sitio foodsafety.gov señala guías sobre cuánto tiempo hay que mantener los alimentos en el congelador; por ejemplo, de dos a seis meses para las sobras de carne cocinada, pero eso es solo para la calidad, no por seguridad. “La comida congelada se mantiene segura casi indefinidamente”, dice Passerrello.

Mito 8. No puede congelarlo todo. En términos de seguridad, no existe algo que realmente no pueda congelarse; solo se trata de calidad. La textura de algunos alimentos, como la leche y el queso, puede cambiar un poco después de congelarse, pero siguen siendo perfectamente seguros para su consumo.

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