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Siga estas estrategias para alcanzar un peso saludable, mientras mantiene controlado el nivel de glucosa en la sangre.

Perder esos kilos de más puede mejorar la salud cardíaca y reportar otros beneficios físicos, pero si usted es diabético, hay puntos importantes que debe tomar en cuenta.

1. IMPORTAN LOS HÁBITOS, NO LA BALANZA. María Ricupero, nutricionista y educadora en diabetes del Hospital General de Toronto asegura que bajar de peso no es tan importante como el impacto positivo que tiene cambiar de comportamiento. Aunque no pierda kilos, el ejercicio y una dieta saludable pueden mejorar los niveles de glucosa y colesterol en la sangre, la energía, la presión arterial y hasta los patrones de sueño.

2. NO SE SALTE COMIDAS. Si quiere reducir la ingesta calórica, puede ser tentador no comer o reemplazar alimentos con jugos. Pero es importante consumir alimentos sólidos al menos cada cuatro o cinco horas para mantener estables los niveles de azúcar en la sangre, afirma Ricupero; además, los jugos suelen carecer de fibra y pueden provocar picos de glucosa, agrega. Un nutricionista lo ayudará a reducir de forma segura el consumo de calorías y a tomar decisiones más saludables.

3. LLEVE UNA DIETA BALANCEADA. Desterrar los carbohidratos puede parecer la solución perfecta para reducir el nivel de glucosa en la sangre y perder peso; no obstante, hacerlo puede traer otros problemas de salud. “Si la gente solo come proteínas y grasas, puede notar una mejora en los niveles de glucosa, pero también puede aumentar los niveles de colesterol”, advierte Kathy Dmytruk, nutricionista y educadora en diabetes de Edmonton. Explica que la fibra, que abunda en las fuentes saludables de carbohidratos, como los granos enteros, baja los niveles de colesterol, algo vital para la salud cardíaca.

4. INCLUYA ACTIVIDAD FÍSICA. Si aún no hace ejercicio, Ricupero dice que debería empezar ya. “No tiene que ser sofisticado o caro”, señala. Añade que caminar es un buen punto de partida. “Lo que sea que hagas, comienza gradualmente y avanza a partir de ahí”. Aunque se recomiendan 30 minutos de actividad al día, puede iniciarse con 15 minutos y agregar cinco cada semana. Revise sus niveles de glucosa después de ejercitarse, aconseja Ricupero: se motivará más al ver los beneficios inmediatos y la caída de esta cifra.

5. AJUSTE LA DOSIS. Si toma medicamentos para que el páncreas secrete insulina, Dmytruk dice que es importante notificar al médico si cambian sus hábitos alimentarios. Al comer menos, quizá necesite menos insulina o medicamentos. Cuando algunas personas no ajustan su insulina en relación con la cantidad de carbohidratos que consumen, comen más para estabilizar sus niveles, una práctica que Dmytruk llama “alimentar la insulina”; esto provoca que suba de peso. Debería ajustar sus medicamentos según los alimentos que consume, no al revés.

6. DUERMA LO SUFICIENTE. Cuando se trata de mantener un peso saludable, es importante cerrar los ojos, ya que ayuda a regular las hormonas del hambre y le da la energía para hacer ejercicio. Sin embargo, asegurarse de tener un buen descanso en la noche puede ser un reto para los diabéticos, quienes son propensos a sufrir apnea del sueño. “Esto causa que dejen de respirar mientras duermen y genera falta de oxígeno, así que sienten que se asfixian”, dice Ricupero. “El resultado es la liberación de hormonas de estrés, que elevan los niveles de glucosa en la sangre”. Si ronca o se siente muy agotado durante el día, hable con el médico al respecto para solicitar un estudio del sueño.

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