Imagen Imagen

Las donas llegaron como las modas, para quedarse... y para tener revivals. De moda entre los adolescentes, este dulce antojo pop tiene un origen que no sospechabas.

¿Por qué las rosquillas o donas tienen un agujero?

El origen exacto de las rosquillas y sus agujeros está rodeado de misterio y forma parte de un tema tan polémico que ha generado candentes debates entre pasteleros profesionales en programas de radio. Entonces, no se ofrecen aquí pruebas contundentes, sino sólo una opinión consensuada. En casi todas las culturas existió algún tipo de pastel frito. Se han hallado “rosquillas prehistóricas” —pasteles fritos petrificados con un agujero en el medio— entre los artefactos de una tribu de indios americanos. Sin embargo, son los holandeses quienes ostentan el mérito de haber popularizado las pasteles fritos (sin agujeros) en los Estados Unidos, a los que llamaban “pasteles oleosos” u oly koeks.

Washington Irving, en sus escritos sobre la Nueva York colonial, describe “un plato de bolas hechas con una masa dulce y frita en grasa de cerdo, a las que llaman donas u oly koeks”. Los pasteles fritos se hicieron tan populares que por todas partes surgieron negocios que los servían con café recién hecho. En 1673, Anna Joralemon abrió el primer almacén de Nueva York que vendía los bollos fritos. La señora Joralemon pesaba 100 kilos y la apodaban afectuosamente “la gran dona”. El caballero al que se le suele atribuir la “invención” del agujero de las rosquillas se trataba de un capitán de barco llamado Hanson Gregory. Según parece, una noche, el capitán Gregory estaba al timón de su barco comiendo una dona, cuando se desató una tormenta. Gregory, al necesitar hacer uso de ambas manos para timonear el barco, pinchó el bollo en una de las cañas de la rueda del timón. Impresionado por su creación, le pidió al cocinero del barco que, de ahí en más, le preparara las donas con un agujero en el medio.

¿Es necesaria su forma de anillo para que tengan el sabor que las caracteriza?

Existen muchas leyendas en torno a la creación del agujero de las rosquillas. Desde la ciudad de Plymouth, en Massachusetts, se sostiene la creencia de que la primera dona con agujero se creó cuando, en el siglo XVII, un indio americano que estaba borracho disparó una flecha a través de la ventana de una cocina y atravesó un pedazo de masa para hacer bollos a punto de freírse. Plymouth: esa explicación deja mucho que desear. Más allá del origen de los agujeros de las rosquillas, los reposteros no están de acuerdo con el papel que juega el agujero en la elaboración de una dona de mejor calidad. En verdad, se pueden lograr donas deliciosas sin necesidad de que tengan agujeros. Tom Lehmann, del Instituto Americano de Pasteleros, dijo que las donas hechas con levadura no necesitan tener un agujero, y explica que las rellenas son un ejemplo perfecto. No obstante, Lehmann agrega que si las donas rellenas se frieran en la superficie, al igual que las convencionales que llevan harina con levadura, la masa sin agujero se expandiría y se alteraría su forma. Por eso es que la mayoría de los pasteleros prefiere sumergirlas en aceite, lo que da como resultado un producto acabado más uniforme y simétrico. Las donas industriales, que se levan químicamente, también pueden elaborarse sin agujeros, aunque muchos expertos creen que pierden la consistencia deseada. Glenn Bacheller, director de Marketing de Productos de la cadena de rosquillas Dunkin’ Donuts, de Estados Unidos, explica por qué el agujero es importante: el calor no penetra el bollo sin el agujero con tanta facilidad, y el interior de la dona suele quedar con una textura pastosa. La única manera de evitar este inconveniente es friendo la rosquilla por más tiempo, lo que provoca que el exterior quede demasiado frito.

Elegí tu puntuación
Dejá tu comentario
Notas Relacionadas