Imagen Imagen

Como resultado de la elección de las Siete Maravillas Naturales de Argentina, el río de Mina Clavero nos cautiva con su esplendor

El aire trae aromas, pero los que vienen de la ensalada "Primavera Transerrana" son los que mandan. Es mediodía en Mina Clavero, y los viajeros reponen fuerzas. En este caso, sentados en un bodegón que ofrece la especialidad citada: una mezcla de hojas verdes, pejerrey del Dique de la Viña curado en limón, cúrcuma y papa de Villa Dolores. Las papilas disfrutan más que eso, ya que el plato trae también zanahoria, pepino, huevitos, retama, flor de espinillo, y —cómo no— quitucho de huertas transerranas. Este último es la variedad local del “ají de la mala palabra” que se disfruta en toda la Argentina, pero proviene del norte.


Terminado el almuerzo tienta una siesta, y pocos lugares mejores para llevarla a cabo que uno de los tantos balnearios del río que le da el nombre a la ciudad; y el cual ahora impulsa la llegada de más turistas desde que fuera declarado una de las 7 Maravillas Naturales Argentinas, en mayo de este año.


Mina Clavero siempre coqueteó con los atributos de lo maravilloso. La historia dice que, en la segunda mitad de 1800, comenzó a correrse la voz sobre los beneficios de las "curas de aguas”, que podían obtenerse allí. Aún antes, en las postrimerías del Virreinato del Río de la Plata, el marqués de Sobremonte mandaba emisarios a Traslasierra a buscar estas aguas consideradas de excelente calidad y muy sanas. El penúltimo virrey las conocía: había tenido a su cargo Córdoba y Tucumán.


Para los que se levantan de la mesa citada, ahora es primavera y el cauce serpea manso e hipnótico. Se pueden apreciar sin problemas sus playas urbanas de casi 300 metros de ancho, algo que no se da en ningún otro lugar del valle ni de la provincia. El sol calienta, pero no mata. ¿Por qué no salir de la ciudad, sea en bicicleta o caminando, en busca de acercarse al salto de agua de casi 102 metros de altura que es el certificado de nacimiento del torrente? 


Puestos en marcha, pronto aparece la cuenca característica de la orografía fluvial del río, cerrada con paredones a ambos lados. No es necesario hacerlo de un tirón. Así, a solo seis kilómetros del centro del poblado, el balneario La Toma ofrece vastos piletones naturales, los que permiten nadar sin obstáculos y unos toboganes naturales formados por vertientes que escurren sus aguas yodadas entre las lisas rampas de granito, aseguran la diversión para quien quiera aprovecharlos. 


Si se desea ir más rápido, la opción es tomar un auto, propio o taxi, y rumbear hasta el kilómetro 27 de la ruta provincial 34. Allí hay que bajar del vehículo y, tras una caminata de dificultad media aparece el premio escénico: un balcón natural permite apreciar el salto mencionado. En El Balcón, si el hambre se despertó nuevamente (o se llegó antes del almuerzo) está abierta la posibilidad de disfrutar de un chivito asado.


Pero, rebobinemos. Tal vez los paseantes son vegetarianos/veganos o no sienten atracción por las caídas de aguas. Para ellos es que el municipio creó el concepto de “Turismo Raíz”. Así, en el Centro Vecinal Puente del Cura, ubicado en el histórico Camino de los Artesanos, es posible acceder a distintos talleres; todos orientados a conocer  y experimentar en la práctica saberes tradicionales. Uno es la elaboración de pan casero en horno de barro, otro la fabricación de dulces caseros (¿qué tal volver a casa con una mermelada hecha con las propias manos?) con frutos de estación y un taller de cerámica negra, a cargo del referente argentino del tema Atilio López.


Para completar un buen plan de vacaciones, la ciudad serrana ofrece una Feria de Artesanos, que reúne los mejores productos tradicionales y de diseño local, en un espacio renovado, todos los domingos desde las 10 de la mañana. 


Finalmente, los hipersedentarios pueden hacer una sobremesa más larga y, cuando el ánimo despunta, optar por un City Tour pedestre. Es una caminata tranquila donde, a través del conocimiento de los guías, se apunta a conocer la historia de la ciudad, visitar sitios icónicos y saber de las personalidades que la hicieron lo que es hoy. 


Entre ellas, Doña Anastia Fabre de Merlo, fundadora espiritual del pueblo, quien, en el 1900, —aconsejada por el evangelizador mítico de la zona, el Cura Brochero— al ver en los fieles que venían a su Casa de Ejercicios Espirituales muchas ansias de continuar su estancia en la región, tuvo la idea de convertir la casona familiar para recibir huéspedes, cuyo objetivo era tratarse con las aguas del rio dolencias renales y reumáticas. 

Mucha agua del río corrió cuesta abajo desde entonces. Algo en que pensar, degustando durante el crepúsculo una copa de vino mientras se saborea, a la cena, un rugru (la palabra con que los indígenas comechingones) bautizaron al locro ese guiso enjundioso de porotos, zapallos, maíz o papas, y alguna carne. 

Más, claro, el agua de maravilla del río.

Imagen

Siete preguntas para una Maravilla Natural Argentina

El intendente de Mina Clavero, Claudio Manzanelli, contesta este mini cuestionario sobre lo que implica el impacto de este galardón para la ciudad y sus bellezas naturales.

¿Qué cambió en Mina Clavero desde que es una de las 7 Maravillas Naturales Argentinas?

Es una alegría y un inmenso orgullo ser intendente de una Maravilla Natural Argentina. Vivimos en un lugar privilegiado por la naturaleza. Si bien es reciente, ya hemos logrado tener mayor difusión como destino turístico y muchos turistas llegan preguntando cómo acceder a nuestro río, la Maravilla Natural.


¿Cómo se preparan para aprovecharlo o estimularlo?

Como primera acción estamos iniciando conversaciones con la Facultad de Turismo y Ambiente de la Universidad Provincial de Córdoba. Queremos tener un plan integral asesorado por profesionales idóneos que contemple no solo lo turístico, sino la obra pública, la obra privada y lo educativo.


 ¿Existe alguna iniciativa para atraer turismo no convencional?

La mayor proporción de nuestra oferta turística gira en torno al descanso, sol y playa. Como novedad hemos creado dos productos de turismo alternativo: Turismo Activo y Turismo Raíz. Ambos se basan en nuestros principales atractivos: naturaleza, actividades deportivas al aire libre y nuestra cultura ancestral.   


El lado incómodo de la popularidad es el peligro de deterioro ambiental, ¿hay un plan para evitarlo?

Somos conscientes de que nuestro mayor patrimonio es el medioambiente y el entorno natural. Por ello, desde hace dos años, trabajamos en campañas de concientización para su preservación. En la actualidad, el municipio recolecta, de manera diferenciada, el PET, el caucho y el vidrio. 


El certamen permitió que se conocieran partes del río desconocidas fuera de Córdoba, como la Cascada. ¿Qué lugar de todo el río merecería ser más visitado?

En el tramo comprendido entre el balneario La Toma y la Cascada de la Palmita (más conocida como nacimiento del río) están los lugares más bellos y menos conocidos.


Una frase para definir a Mina Clavero y su maravilla…

Río Mina Clavero, nuestra Maravilla Natural como origen de todo.


¿Qué plato no puede perderse el visitante de esta maravilla natural?


Quien venga a conocer nuestra Maravilla Natural, no puede dejar de probar la empanada chuncana hecha de harina de algarroba, rellena de chivito serrano, cebollita caramelizada y queso de cabra. Un atentado al paladar.

Imagen

Bodas fluviales y después

Los arroyos que conforman al río nacen en dos zonas naturales protegidas de Córdoba: la Pampa de Achala y la Quebrada del Condorito, dónde el papel principal le corresponde a la confluencia de varios arroyos caudalosos que bajan de la primera. Entre ellos debe mencionarse: La Cornetita, Potrero de los Blancos y Cerrito Blanco, los que concurren al sitio llamado La Bolsa, donde queda formado el río Mina Clavero. Luego, después de cruzar Mina Clavero mismo, el curso de agua se une al río Panaholma para dar origen al río Los Sauces, el cual desemboca en el Dique La Viña cuyo murallón se encuentra apenas unos treinta kilómetros de la ciudad.


Sus playas

En su recorrido el Río Mina Clavero ofrece alternativas. Así, a solo 900 metros de la Playa Central se encuentra La Residencia, que debe su nombre al tradicional Hotel  Residencia Serrana, una construcción de arquitectura europea. Un dato valioso para las familias: allí el río ofrece una profundidad media baja y es ideal para los más chicos. Las Calaveras se destaca como un balneario que ofrece cascadas chicas y de diferentes profundidades para los amantes de este verdadero “surf” con el cuerpo sobre inmensas piedras lisas

Cómo llegar

Una de las principales rutas de acceso a Mina Clavero es el Camino de las Altas Cumbres RP-34, que atraviesa las Sierras Grandes. Es la ruta obligada para los viajeros provenientes de la ciudad de Córdoba y para los que arriban, vía aérea, al aeropuerto internacional Pajas Blancas (Córdoba). Otra alternativa, desde el norte y noroeste, es la RP-15, y desde el sur patagónico y Cuyo, la opción es acceder por RN-148, disfrutando del corredor turístico Comechingón: un rosario de pueblos que, junto a Mina Clavero, conforman el Valle de Traslasierra.

Imagen

Síganos en nuestras Redes sociales:

Facebook

Instagram

Youtube 

Twitter

Sitio Web

Elegí tu puntuación
Dejá tu comentario
Imagen dora
dora

Muy lindo lugares y son nuestros son Argentinos.

Notas Relacionadas