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Bariloche y Villa La Angostura son perlas urbanas engarzadas en la majestuosidad del PN Nahuel Huapi. Ofrecen descanso y aventura dentro y fuera de ellas.

Son casi tres cabezas humanas puestas en línea, una delante de la otra. Así de largo es el cráneo de Guillermo (un bautizo, como se verá luego, bastante obvio) que nos mira desde una lejanía de 15 millones de años y una cercanía de pocos palmos. Son 70 centímetros que van de la punta de su pico al límite de su nuca. Hablamos del Kelenken guillermoi, el pájaro prehistórico con el tamaño de cráneo más grande del mundo. No se sabe si expresar tristeza o alivio por el hecho de que este pajarón terrible ya no ande corriendo a 40 kilómetros por hora por las pampas cercanas a Bariloche. Medía tres metros de altura y pesaba 160 kilos.

Era carnívoro. Dato, este último, no menor.

Es la Noche de los Museos y la visita bajo las estrellas de un noviembre primaveral al Museo de la Asociación Paleontológica Bariloche, con un poco de la ayuda de Guillermo, podría convertirse fácilmente en Halloween. No muy lejos de Guillermo hay otro monstruo. No tiene nombre personal, pero si familiar: es un Ictiosaurio. Palabra que quiere decir “lagarto pez”. En su caso se lo ve volando, colgado, sobre los visitantes. Se trata del Ictiosaurio del cerro Lotena. Habitó los mares jurásicos hace 150 millones de años, y —por primera vez en su vida recibe visitas nocturnas— en un galpón donde no le falta compañía: otros 4.999 especímenes de épocas tan antiguas como 300 millones de años se presentan muy coquetos y también de gala frente a los visitantes.

Los que prefieren otro tipo de emociones, históricas antes que prehistóricas, pueden visitar esta noche la Escuela Militar de Montaña donde, además de disfrutar la música de su banda militar, se puede dar un paseo en mula mientras el aire más que fresco baja de la montaña. Y ¿qué mejor que prometerse terminar el recorrido nocturno gozando una angurria feliz en el Museo del Chocolate?

Bariloche y Villa la Angostura son así. Ciudades con un toque atemporal. Mucho se debe a que están insertas dentro de la naturaleza abrumadora del Parque Nacional Nahuel Huapi que las alimenta y les otorga una distinción particular respecto de otras urbes argentinas.

También porque son ciudades en las que la escenografía cambiante de las estaciones atrae a gente que viene de lugares lejanos. Es lo que pasa, por ejemplo, durante la Fiesta del Invierno que tiene lugar durante los cuatro primeros días de agosto, todos los años. Son 48 horas de jolgorio continuo en Bariloche. La algarabía blanca llena las calles y parques. Bajo una ambientación especial, la plaza del Centro Cívico se transforma en una pista de patinaje sobre hielo.  

De manera tradicional comienza el día 1° con un Encuentro de Coros en la Iglesia Catedral. En la jornada siguiente tiene lugar la impresionante bajada de antorchas en el Cerro Catedral (con antorchas cargadas por esquiadores), que culmina con un show lumínico y baile en la nieve al atardecer. Antes de la bajada, algunos años se lleva a cabo un desfile de modas y una demostración con la Carrera de la Historia del esquí. Para los que todavía no se animan a este deporte, está el Snow Run: la posibilidad de correr de noche en un circuito nevado. 


“Beneno” bondadoso


En la otra ribera del lago Nahuel Huapi, el tipo de fiesta especial es muy distinto. Atrae a un estilo diferente de deportistas. Unos que se quedan relativamente quietos. Tiene lugar el 1° de noviembre, cuando
—en el río Correntoso— se inaugura la temporada de pesca. El Correntoso se vanagloria de ser el curso fluvial más corto de mundo (apenas 200 metros de largo). Y las truchas se comen ahí mismo siguiendo la receta original: a la parrilla con limón, sal, y nada más. 

Cuando se acerca en verano todos corren a tomar sol en las playas (yendo desde Bariloche) La Estacada, Puerto Manzano, Las Balsas y muchas otras. La perla semi secreta es la playa Arenas Blancas del Lago Espejo. Hay que mencionarla en voz baja. Al regreso, qué mejor que tomar helados. En “La Angostura”, como le dicen los lugareños todas las chocolaterías, menos una, los tienen. Famosa es “La Campiña del Sur” por sus sabores originales, como el helado de fernet y el “Beneno con B de Bueno” para los niños. 

Si se quiere un paseo urbano tranquilo, hay que ir a conocer la capilla de la Virgen de la Asunción. Erigida en 1938, fue diseñada por el ahora mítico arquitecto Alejandro Bustillo. Pequeña y entrañable, posee una imagen cuzqueña (siglo XVIII) de la virgen. Ahora, si de estirar los pies se trata, toda la región y el PN Nahuel Huapi posee una oferta desmesurada. En plan de organizarlo fue que se creó Barilochetrekking, iniciativa en la que unieron muchas entidades, desde EMPROTUR (Ente Mixto de Promoción Turística) a la AAGM (Asociación Argentina de Guías de Montaña).

Martín Raffo, vocero del proyecto, dice que respondió a que “el senderismo se maneja en gran medida de manera autónoma”. Solo en el registro de trekking del PN Nahuel Huapi se alistan de 20.000 a 30.000 senderistas anuales. “Creemos que esto subestima en 50% a quienes lo hacen”. Por eso, en el sitio, “la información que queremos que la gente lea es la que realmente es. Antes había una cierta desinformación”, ante la multiplicidad de fuentes. El sitio ofrece caminatas cortas de baja complejidad, “senderos del día que tienen mucha identidad con una exigencia un poco mayor” y “lo que llamamos ‘travesías’, que llevan más de un día de caminata”.

El resultado es un sitio que ofrece decenas de experiencias posibles, para todas las edades las que muestran a la comarca de la Isla del Jaguar (que es eso lo que significa Nahuel Huapi en mapudungún) como un reino lleno de opciones. Una es quedarse mirando el esqueleto flotante del delfín de la era de los dinosaurios, intentando escrutar la vastedad de los tiempos y la pequeñez de nuestras preocupaciones, en comparación. Y salir después muy contento en busca de un helado de dulce de leche y ciruela. Un clásico de Bariloche. 

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Circuitos de trekking 

Hoy, caminar,  cuando se lo elige, se ha convertido en más que un placer: un
deporte, casi una adicción. Aquí tres circuitos que ofrece la zona del PN Nahuel Huapi. Muchos más se encuentran en el excelente sitio barilochetrekking.com


Sendero Puente Romano y Mirador de Bahía Tacul - Parque Municipal Llao Llao


Circuito Fácil / 1 hora y media, ida y vuelta / 2.500m metros ida.

Va desde el estacionamiento ubicado frente a la casa del Guardaparque municipal hasta Villa Tacul pasando por el mirador. Hay que salir del centro de Bariloche en el colectivo Línea 20. Luego bajar en Puerto Pañuelo (Llao LLao), en el km 25 de la Avenida Bustillo. Desde ahí debe caminarse 4 km. por la ruta asfaltada continuando el “Circuito Chico” a la casa del guardaparque municipal. Ahí está la entrada al sendero. Si va en auto evita este tramo ya que se arriba directo al comienzo del sendero.

Dato: Ya en el mirador, se puede regresar o continuar 1 km. más hasta Villa Tacul, con playas muy poco conocidas en la costa del Nahuel Huapi.


Puerto Cántaros - Lago Cántaros (Puerto Blest)

Circuito fácil / 2 horas ida y vuelta / 2 km. (ida y vuelta)

Primero hay que acercarse desde Bariloche a Puerto Pañuelo. Allí se toma un catamarán a Puerto Blest. Este sale a las 10h  todo el año. Hay que llegar a las 9 h. Hay un segundo horario (13 h) del 1° de noviembre al 30 de abril. Ya en Puerto Blest hay dos opciones: O se hacen 5 minutos en catamarán desde Puerto Blest a Puerto Cántaros o se
camina una hora, a lo largo de un sendero de dificultad baja que bordea la bahía por la zona del bosque. Luego, se hace un ascenso por un sendero escalonado que lleva una hora y pasa por cuatro miradores con vistas a la cascada de Los Cántaros, la Selva Valdiviana, y al Lago Cántaros. 

Premio final: un alerce de más de 1.500 años. Se regresa por el mismo camino.


Seccional Maitenes - Laguna LLum (Mirador de la Isla Corazón)

Circuito de dificultad media (de noviembre a abril) y alta (mayo a octubre)
/ 5 h (ida y vuelta a Laguna LLum) o
7 h (ida y vuelta al Mirador de la Isla
Corazón) / 7 km. 

Desde Bariloche hay que ir hacia el Bolsón y arribar al Camping Relmu Lafquen, perteneciente a la comunidad Mapuche LofWiritray. 

La información completa en barilochetrekking.com/sendero-38/

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Una de las 7 elegidas

A partir del 7 de mayo de 2019, el Parque Nacional Nahuel Huapi es una de las 7 Maravillas Naturales Argentinas. Es el resultado de un proceso que duró más de un año y en el cual, por medio de más de un millón de votos, y a través de varias etapas, los argentinos definieron cuáles son los lugares de belleza natural emblemáticas del país, partiendo de más de 400 lugares libremente nominados por la gente. Visite 7mar.com.ar para conocer más de ellos.

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